Review: Industrial Company Inc.

Industrial Company Inc.
Direct God
Still Alive Records
2008

Industrial Company Inc. no es una banda optimista. Su álbum debut plasma una cronología del advenimiento inminente del caos en un mundo que excluyó lo esencial de su nómina de prioridades. El ahora trío también aparece comprometido con causas como el reciclaje, la reforma educacional y en su momento, la devolución de los documentos audiovisuales sobre los mapuche incautados a la realizadora Elena Varela, cuando fue acusada de participar en actos terroristas.

“Direct God” una propuesta sonora capaz de ganar simpatías entre dos públicos. El industrial, seducido por el sonido machacante de los sintetizadores, y el metalero, capturado por el anzuelo de un pesado bloque de concreto, que en vivo duplica su potencia, como advertimos los asistentes al concierto de In Flames en febrero pasado, cuando los chilenos ofrecieron una contundente presentación como teloneros.

Producido por Sean Beavan, el mismo detrás de mega estrellas como Marilyn Manson, “Direct God” registra en lenguaje binario la rabia y la angustia generadas por un sistema putrefacto. Es la banda sonora del descontento, porque los 11 cortes del álbum expelen un aliento iracundo, una cólera ensordecedora que va in crescendo hasta culminar en “The End”, el tema que cierra el álbum en una suerte de vaticinio sobre la hecatombe.

Un producto de alta factura en un género poco explotado en Chile. Como dato curioso, el álbum fue lanzado el día 8 de agosto, octavo mes del año, de 2008. Por ello imprimieron 888 copias, avivados también por la ligazón de ese número con la buena fortuna en la cultura china. No por nada los asiáticos escogieron la misma fecha para inaugurar la última versión de los Juegos Olímpicos.

Review: Aghonya

Aghonya
Oxygen
Independiente
2008

Exponentes de un género que alcanzó su cúspide en fama y exponentes a principios del milenio con bandas como Nightwish, los nacionales recogen los elementos distintivos de las agrupaciones lideradas por intérpretes femeninas. En primer término, claro está, la presencia de una líder carismática, en este caso la talentosa Cati Torrealba, a quien conocimos en los grandes escenarios abriendo para uno de sus referentes, los ahora disueltos holandeses de After Forever.

Al atractivo físico que captura la atención masculina -una muestra del machismo reinante, porque a la inversa, a los frontmen nadie los juzga por no mantenerse en forma- se superpone un registro cálido, una voz magnética con la fuerza suficiente para encabezar un proyecto de esta naturaleza. Asimismo, los temas de “Oxygen” incorporan arreglos bombásticos y bastantes bases computarizadas que revisten a su música de la grandilocuencia de sus pares.

Los casi 45 minutos de duración de la placa revelan una colección de canciones poseedoras de la cualidad contagiosa del pop, pero escritas en lenguaje rock. En su mayoría líricas inspiradas en el amor y el dolor, pero también en tópicos como la conciencia ambiental, en el tema que da nombre al disco y que constituye un grito de advertencia sobre el inmundo planeta que habitamos. En pocas palabras, “Oxygen” es una placa impecable.

La banda se ha consolidado como número de apertura en conciertos internacionales, lo que le ha permitido mostrar su música a un público más amplio que el de la escena capitalina. Quizá el único pero es que su debut discográfico llegó placé. El fervor por las bandas lideradas por mujeres decantó para que los oyentes no discriminemos por género, sino por talento, el elemento que debiese primar al momento de evaluar cualquier trabajo artístico.

Ya editada su primera producción discográfica, viene el momento de sustentar esta propuesta musical en un circuito que ofrece reducidas posibilidades. Pero este quinteto ha dado prueba de su fuerza de voluntad. Desde su primera aparición como teloneros cuando eran una completa incógnita para la audiencia, hasta su posición actual como una banda capaz de montar un espectáculo sólido, pasando por el volanteo promocional de Cati a la salida del concierto de Evanescence. ¡Vamos por la internacionalización!

Review: Split Trinidad


F.I.N / Voice Transmissions With the Deceased / Úden
Trinidad
Funerart
2008

Importante esfuerzo de Funerart por generar espacios de difusión para este tipo de manifestaciones artísticas.

La participación de Funeral Inconscientemente Natural (F.I.N.) abre las puertas a ambientes emotivos y un tanto apacibles y tranquilizadores. El uso de los midi y la inclusión de voz le otorgan una materialidad que finaliza en situaciones esperadas. Muy buen uso de los implementos tecnológicos sin caer en los abusos de la experimentación.

Una densa niebla se apodera del lugar con los primeros sonidos del trabajo de Voice Transmissions With the Deceased. Como amante del doom y sus asociados debo confesar que este trabajo llegó más fácilmente a mí y me hizo recordar pasajes tan exquisitos como míseros del Funeral Doom. Las percusiones lo anticipaban y unas guitarras desoladas completan la idea de angustia y desamparo.

La pena y la tristeza me inundan. Acabo de repasar una y otra vez la intervención de Ùden en esta Trinidad de lamentos. Un trabajo preciso con muchos cambios de atmósfera como le gustaría a cualquier ser humano maldecido. Existen varios momentos y la música explora diversas técnicas, lo que no da tiempo al letargo sino más bien a una incertidumbre sobre lo que podría ser su siguiente material.

Por Sergio Evans
Marzo, 2009

Review: Dios Incandescente


Dios Incandescente
Terribilis Est Locvs Iste
Funerart
2007

“Este lugar es aterrador”, la traducción al castellano de la expresión latina que nombra el álbum, es un material netamente electrónico y en el sentido musical estricto, sin melodías ni armonías propias del funeral doom al que adscribe. Si bien toca fibras atmosféricas cercanas al género en cuestión, la emoción y el dramatismo nunca aparecen, aunque el registro posee un tono evocador y relajante que merece destacarse. Siempre he asociado este tipo de sonidos a las intro u outros y jamás imaginé que funcionaran como elemento central de un disco.

Estamos frente a una propuesta interesante desde el punto de vista de la búsqueda. El autor entrega pasajes de incertidumbre que te colocan al borde de un barranco, solo sustentado en su consola midi. La incorporación de alguna voz es urgente, pues los tracks resultan muy etéreos y la adición de un ingrediente natural vendría muy bien. No deseo que se parezca a algo que ya exista, todo lo contrario, pero los referentes al funeral doom, por ejemplo de Thergothon, para mí lo hacen necesario.

Está claro y creo que la idea es esa. Los sintes desplazaron a las cuerdas y aquello nos deja condenados y sin esperanza. Es una apuesta infrecuente y estoy seguro seguirá evolucionando para convertirse en algo mejor estructurado y ojalá en formato de banda para poder verlos en vivo alguna vez.

Por Sergio Evans
Marzo, 2009