Review: As My World Burns


As My World Burns
Letters From Alaska
Noisehead Records
2009

España se coloca a la altura de la omnipresente industria estadounidense con un lanzamiento en el terreno del metalcore que nada tiene que envidiar a los nombres ya consagrados en el género. As My World Burns, una joven agrupación fundada hacia fines de 2007, propone una amalgama de thrash, death y hardcore en la misma exitosa fusión que ha elevado a la popularidad a bandas como Killswitch Engage.

El sonido de “Letters from Alaska” posee altos estándares de calidad, acompañado de una cuidada estética en el arte de la carátula. La placa se comprende como un todo macizo que pone en práctica todos los mandamientos del género. Los ibéricos detonan una ráfaga de furia comandada por los gritos rabiosos de Raúl, mientras la sección rítmica marcha entre lo melódico y lo agresivo sin perder un ápice de técnica.

Para su debut discográfico la joven banda ibérica viajó a Austria, donde fueron reclutados por Noisehead Records para registrar el álbum de 10 temas y algo más de 40 minutos de extensión. Agradeciendo el voto de confianza, As My World Burns colocó todas las fichas sobre la mesa en un disco que cumplirá con las expectativas de cualquier fanático del estilo, pero también de headbangers más clásicos y libres de prejuicios, capaces de prestar oídos a cómo las generaciones recientes honran al death metal.

Review: Salem


Salem
Playing God And Other Short Stories
Pulverised Records
2010

Quien haya visto la película Global Metal recordará a Salem como la banda israelí que durante la irrupción de la escena black noruega recibió una carta bomba procedente del país escandinavo. Todo después de que uno de sus demos llegase a manos de Varg Vikernes, quien aseguró que apreciaba su música, no obstante abominaba el contenido anti holocausto de sus letras y aseveraba que todo el pueblo judío debió perecer en la Guerra del Golfo.

Salem, formada a mediados de los ochenta, es una de las bandas emblemáticas de la música extrema en Israel. Precursora de un sonido crudo y líricamente nutrido de su propia y turbulenta historia -expresada en trabajos como un álbum conceptual sobre el genocidio y varias letras alusivas a la Segunda Intimada- su compromiso político-social le ha valido el respeto de la comunidad, la concurrencia a renombrados festivales y la colaboración de personajes de la industria como el ingeniero Colin Richardson (Fear Factory, Carcass, Napalm Death).

En “Playing God And Other Short Stories”, el primer álbum editado con su nueva casa discográfica, la banda exhibe una mixtura de estilos que la transforman en un acto único. Si bien sus comienzos se emparentan más bien con el black, de aquello queda muy poco en su último registro de estudio. El sonido puede definirse como un híbrido entre death y doom, con voces que siguen la escuela de Gotemburgo, y mucha melodía oriental.

Hablando de viejos estandartes suecos, el ex At The Gates, Tomas Lindberg, colabora en dos temas de la placa, “The Mark of the Beast I” y “The Mark of the Beast II”, este último interpretado en exclusiva por él. A ello se adiciona una dulce voz femenina que tiene continuidad en casi todos los temas y percusiones e instrumentos de cuerda que reproducen la atmósfera geográfica de donde procede la placa.

El trabajo consta de 12 temas, tres de los cuales aparecen estructurados en dos y hasta tres partes. El disco incluye además cortes instrumentales, otros tan breves que apenas rozan el minuto de duración y una particular versión de “Rendition”, original de Bob Marley. Éste es también un álbum inédito en cuanto a la temática de las letras. En lugar de abordar una vez más los conflictos en el Oriente Medio, en su séptimo disco Salem desvía su atención hacia los súper héroes.

Ecléctico e intenso, “Playing God And Other Short Stories” se perfila como uno de los lanzamientos destacados del año.

Review: Corroded


Corroded
Eleven Shades Of Black
Ninetone Records
2009

Suecia es mundialmente conocida por incubar sucesos pop de la talla de Abba y forjar una nueva manera de concebir el death metal en un movimiento que desde su despunte en los albores de los noventa ha sido imparable. ¿Y qué sucede con el rock? Europe, The Hives y Hellacopters son algunos de los nombres surgidos en su seno que han alcanzado repercusión internacional, y en esta ocasión se suma Corroded, una banda que publicó su debut discográfico en 2009.

El quinteto establecido en 2004 ofrece una incendiaria combinación de metal y hard rock en un álbum sin altibajos en los 11 cortes que lo componen. La primera característica advertida en “Eleven Shades Of Black” es la manifiesta similitud entre el timbre de Jens Westin y el de Chad Kroeger de Nickelback. Así las cosas, lo que prosigue es una placa de contundente hard rock con cierta intención metal, cortes gancheros, solos emocionales y letras directas que aluden a las inquietudes de cualquier contemporáneo.

Aunque Corroded no propone nada distinto a símiles provenientes de Estados Unidos, su trabajo acredita una producción impecable y un sonido a tono con los tiempos. La música captura desde el primer corte y puede ser prescrita para oyentes de gustos no extremos, pues es un rock en lo absoluto viable para difusión en radioemisoras y señales como MTV. No por nada calaron fuerte en las listas suecas y “Time and Again” fue incluido dentro del soundtrack de la versión escandinava del reality show Survivor.

Review: Modern Funeral Art


Modern Funeral Art
Doom With A View
Independiente
2009

El segundo larga duración de la banda francesa Modern Funeral Art es un gran álbum que desde el primer tema trae a la memoria las guitarras de los discos iniciales de Cathedral. Esos riffs inconfundibles se suman a la voz lúgubre del vocalista, quien en algunos pasajes posteriores adopta un fraseo muy rockero, escapando del molde doom. Aunque suene raro, me recordó un poco a Dead Kennedys. En fin, todo está permitido y no existen límites para Modern Funeral Art.

En “Doom With A View” no existen las voces guturales y el trabajo vocal se basa en una descarnada interpretación que me trajo a la mente a los maestros de Thergothon y reminiscencias de Katatonia de 1998. En las guitarras se advierte una clara influencia de Macintosh de Paradise Lost, sobre todo su labor en los primeros discos de los británicos. Siempre busco estos hilos conductores cuando me dispongo a escuchar un material, y no con el fin de aplastar a una banda. Todo lo contrario. Pienso que aquí radica la magia de su arte, en especial el de esta agrupación que conjuga muchos elementos alcanzando un sello bastante particular y atractivo, sobre todo si se es de la impresión de que ya todo se hizo antes.

Modern Funeral Art es una excelente apuesta. Muy contemporánea, pero sin abandonar las influencias que le dan vida a toda banda. Por una parte poseen un vínculo con el doom, característica que en lo personal valoro demasiado, y el toque justo de rock depresivo. El álbum presenta nueve tracks cargados de energía y melancolía, aunque debo confesar que la segunda mitad del disco me dejó enganchado por los riffs y tempos utilizados por este trío para desarrollar un magnífico doom melódico. Simplemente resta recomendar este disco. No se arrepentirán.

Por Sergio Evans

Review: Blood Of The Black Owl


Blood Of The Black Owl
A Banishing Ritual
Bindrune Recordings
2010

Los sonidos rituales presentes en el tercer álbum de Blood Of The Black Owl inducen a un trance hipnótico. La propuesta de los estadounidenses es densa e intensa. Su placa más reciente consiste en un único tema, “A Banishing Ritual (Into White)”, de 41 minutos de duración. En ellos se combinan un doom de tempos aletargados, repetitivos, soporíferos, y el compás de un ceremonial aborigen de purificación de almas o acercamiento a la divinidad.

“A Banishing Ritual” es un álbum que no acepta medias tintas. O su languidez lo convierte en un disco intolerable o su carácter litúrgico obliga a sumergirse por completo en las emociones que sus compositores intentaron plasmar. Chet Scott, Daniel Herod y James Woodhead, integrantes del proyecto, apuntaron que éste es un trabajo demasiado personal, e incluso en un momento lo estimaron muy íntimo como para editarlo de manera comercial. No obstante, y para beneficio de quienes gustan de piezas experimentales, la banda escogió compartir su propuesta.