Review: Undertaker of the Damned


Undertaker of the Damned
Lords of the Extreme Mockery
Australis Records
2011

Desde los orígenes del legendario “Inner Circle” en Noruega, hace más de dos decenios atrás, el black metal ha sido uno de los géneros más radicales y controversiales del underground metalero. A pesar de que sus cimientos los encontramos en bandas como Venom, Bathory y Hellhammer, sin relación alguna con dicha organización, es bien sabido por todos los seguidores del estilo. La importancia del “Inner Circle” en la expansión a nivel mundial, tanto del sonido como de los principios que debe poseer y defender una banda que profese este estilo de música extrema.

Dentro de este contexto, Undertaker of the Damned y su placa “Lords of the Extreme Mockery” se muestra como fiel seguidor de ese grotesco espíritu de rebelión que comenzaron Oystern Aarseth y Varg Vikernes en las frías tierras de Oslo, sin perder de vista su identidad como banda chilena. Acorde a la época y las tecnologías actuales, en este LP se aprecia una relectura del género en términos de sonido, el cual es bastante definido permitiendo escuchar con una bestial claridad la contundencia de los infernales blast beats de batería de Arkmar, los macizos riffs de Black Sorcerer y Damned Count en guitarras, la melosa pero a la vez directa ejecución de Infernal Wizard en bajo y la blasfema y gutural interpretación de Hell en voces, las cuales se dejan oír llenas de furia en cortes como “Nest of Vipers”, “Emperors of Life” y “1975”.

Ocho himnos de extrema rebelión logrados sólidamente y que sitúan a este quinteto nacional como una banda que ningún seguidor del género puede obviar. “Lords of the Extreme Mockery”, es una contundente carta de presentación para lo que puede ser una posible internacionalización de la carrera de Undertaker of the Damned, y una gran muestra de cómo se vive y siente el oscuro arte del black metal acá en Chile.

Por Rodrigo Bustamante

Review: Fferyllt


Fferyllt
Dance of Druids
Stygian Crypt
2009

Fferyllt es una banda rusa de folk/pagan metal formada en 2003 en la ciudad de Krasnodar, tierra de cosacos y del buen vodka. La influencia creadora de la composición lirica y musical de Fferyllt  está ligada al Druismo Celta, al Ásatrú Nórdico y al paganismo europeo.  “Dance Of Druids” es su primer disco larga duración y en éste su formación fue la siguiente:

Dimitry Eliseev (a.k.a. Diarmaid) – Teclados, percusiones, guitarra acústica, bodhrán, arpa de boca y composición
Alexey Godlewskiy – Guitarra
Yanina Zelenskaya (a.k.a. Astrid) – Voz femenina
Alexander Lebedev (a.k.a. Bjarni) – Bajo
Rustam Borzov (a.k.a. Ragnar) – Voz gutural
Andrew Awdik – Guitarra

Para la realización musical de “Dance Of Druids”, Fferyllt contó con la colaboración especial de músicos de diferentes bandas como:

Vladimir Cherepovskiy (Arkona) – Gaita gallega, gaita pequeña escocesa
Simon Müller (Folkearth, Excelsis, Sunuthar) – Flauta, silbato irlandés
Diana Timoschenko (Oneyros) – Viola
Sonja Tavormina (Suada) – Arpa
Pablo Allen (Skiltron –Argentina) – Gaita escocesa

Este disco cuenta con 11 temas, de los cuales nueve corresponden a canciones propias y dos a covers de otras bandas:

A Celtic Tale -Instrumental-(02:10)
???? ??????? ???? -Night of the Woodgod- (05:26)
Following Skadi (04:20)
Dance of Druids (05:09)
Autumn’s Gold (05:57)
Warriors of Ireland (06:41)
????? –Jule- (03:32)
Winds of Trondheimsfjorden (04:06)
Gjallarhorn 05:21
LAI LAI HEI -Ensiferum cover- (07:30)
Inis Mona -Eluveitie cover- (04:43)

De su música se desprende el sello arcano de canciones llenas de atmosferas épicas y aventureras del pasado gaélico y vikingo refrendado en su arte compositivo., destacándose la voz femenina -limpia y muy lírica- sobre pasajes oscuros de voces masculinas guturales en coros bélicos de hordas paganas y herejes.

Guitarras melódicas con riff muy definidos y refinados, un bajo muy bien apuntalado sosteniendo la estructura musical, una batería con variaciones de pulsos atractivos con tambores poderosos y bronces muy nítidos. Todo eso acompañado por unos quiebres interesantes y una atmósfera especial para una danza de los druidas gracias a los instrumentos complementarios de cuerdas y viento, y al excelente trabajo de producción realizado por la discográfica rusa Stygian Crypt.

Por Christian Ivernus

Review: Broken Down


Broken Down
El Grito que Silencia las Voces (EP)
Independiente
2010

A estas alturas, es bien sabido por todos que el Death Metal no necesita de nuevas fórmulas y experimentaciones para ser de buena calidad, si no que simplemente dar continuidad al espíritu que fundó los cimientos del estilo hace más de dos décadas atrás. Dentro de este contexto podríamos decir que Broken Down sigue de manera fiel la tradición, a lo largo de los siete cortes que componen este EP editado en 2010 y titulado “El Grito que Silencia las Voces”.

La agresividad presente en canciones como “Externa Maldad”, “Ladrones de Fe”, “Último Aliento” y “Monstruosidad de un Dios” es una muestra consistente de la efectividad de recurrir a referentes de la talla de Canníbal Corpse y Deicide, al momento de componer buenas canciones. Influencias que sus músicos complementan incorporando solos de gran factura técnica y atronadores riffs a medio tiempo, los cuales se ajustan con precisión a las bestiales bases de bajo y batería,imprimiendo de esa forma un sello distintivo en la banda, el que es acompañado de una óptima producción de sonido, que permite distinguir sin problema los elementos anteriormente citados.

Quizás, el factor en contra del presente trabajo musical es que las líricas en español dificultan la claridad del mensaje que la banda quiere otorgar al auditor, pues son muy guturales. Sin embargo no es un factor que reste mérito al notable esfuerzo de estos valdivianos, quienes en 27 minutos de honesta brutalidad nos demuestran que están para grandes cosas dentro de la escena nacional.

Por Rodrigo Bustamante

Finntroll: los trolls se apoderan de Santiago

Cuando llegué al Centro de Eventos Industria a eso de las 20 horas, me preguntaba dos cosas: ¿será este local tan malo como he escuchado? y ¿cuánta gente habrá? Según uno de los guardias, hasta esa hora habían entrado unas 80 personas y por cierto me sentí un poco decepcionada, pues una banda del nivel de Finntroll no merecía una asistencia tan baja. Sin embargo, al ingresar me llevé la grata sorpresa de que el vigilante estaba bastante lejos de la realidad y la zona habilitada para el show estaba casi repleta de unas 400 personas.

La otra pregunta se respondió al mismo tiempo: el local no es para nada apropiado para un concierto, en especial por la nula ventilación, un escenario muy pequeño, un sonido que dejaba bastante que desear y dos enormes pilares al medio del área para el público, que cortaba la visión para todos los que estábamos hacia atrás. Pero ¿iba a ser eso impedimento para disfrutar del show de estos trolls?

Ciertamente no, y esto quedó claro desde la presentación de los nacionales Folkheim, que comenzó a eso de las 20.30. En lo personal no los conocía y me llamaba la atención que un grupo chileno pudiese tocar algo que es tan propio de los países nórdicos, pero Folkheim ya tiene su público y demostró con creces que son una banda sólida y dignos representantes sureños del metal del norte. Con una presentación de media hora en que mostraron parte de su trabajo -y que muchos de los asistentes conocían y coreaban-, dejaron el ambiente prendido para el plato principal que todos esperaban con impaciencia.

A eso de las 21.30, las luces se apagaron y comenzó “Blodmarsch”, la intro de la placa Nifelvind que estos finlandeses se encuentran promocionando. Los miembros del grupo fueron apareciendo de a uno, y lo que llamó la atención fue que el batero no era Beast Dominator sino un reemplazante pues, según diría más adelante Vreth, éste habría tenido algún problema para unirse a la gira sudamericana. A pesar de esto, sólo unas leves descoordinaciones hacían notar el cambio de baterista. El resto de su performance estuvo impecable. “Solsagan” fue el primer corte y, como era de esperarse, desató la euforia entre los asistentes, que para esa hora deben haber sido unos 500. En un sueco que no estoy segura si era fiel a la letra o simplemente inventado, la mayoría coreaba la canción completa, y lo mismo ocurrió con “Slaget vid Blodsälv” y “Fiskarens Fiende”, que aunque son de discos más antiguos, fueron igualmente disfrutadas por la audiencia.

Recién aquí hubo la primera pausa y Vreth aprovechó para saludar a los fans, en un español bastante claro que lo hizo merecedor de una ovación. El show continuó con una dupleta de Nifelvind, “Den Frusna Munnen” y “Ett Norrskensdåd”, para luego mostrar otra pareja de temas, esta vez del disco inmediatamente anterior, “Ur Jordens Djup”. A estas alturas ya quedaba claro que, aunque los músicos demostraban su capacidad de interpretación y se sorprendían por el apabullante recibimiento de los fans del “fin del mundo”, el recinto escogido para su presentación dejaba mucho que desear.

Además de la pésima calidad del sonido, el tamaño del escenario impedía que los músicos se pudiesen mover mucho por el riesgo de tropezar o incluso caerse, y el calor, que ya era agobiante para los fans, debió ser asfixiante también para los músicos. Desde mi ubicación cerca de las puertas, durante todo el show vi salir a fans agotados que iban a refrescarse o tal vez sólo a respirar un poco de aire fresco, y al mirar al escenario, ¡se notaba que el maquillaje trollesco de los intérpretes también comenzaba a derretirse debido al calor! Pero todo eso pasaba a un segundo plano, y la fiesta tenía que continuar.

“¿Quieren escuchar algo de los comienzos de Finntroll?” preguntó Vreth para dar paso a “Midnattens Widunder”, del disco homónimo. Se podría haber pensado que las primeras placas de estos finlandeses no iban a tener tan buena aceptación entre el público, pero no fue así, ya que la fanaticada demostró que siguen a estos representantes del folk metal desde sus comienzos. Y también pareció que habían escuchado algunas cosas del público chileno pues, al comenzar el clásico “Olé, olé, olé” en una pausa entre temas, Vreth miró a sus compañeros con una expresión de sorpresa como diciendo “¡Es cierto! ¡Lo están cantando!”, y de inmediato la batería se unió al himno, aumentando la velocidad hasta convertirla en una versión black metal de nuestro clásico grito de guerra de los conciertos.

El show continuaba con gran potencia y nadie parecía mostrar signos de cansancio. Temas como “Eliytres”, “Skogens Hämnd” y “Under Bergets Rot” fueron coreados por todos, con mosh animado por el mismo Vreth y gente que incluso bailaba con los temas más fiesteros (si es que ese es el adjetivo correcto) de Finntroll. Pero sin duda uno de los momentos más potentes del show vino con “Trollhameren”, del disco “Nattfödd”, que se ha convertido en una especie de himno de estos representantes del folk metal. Aquí no hubo una sola persona que no levantara el puño para gritar “Trollhameren!”, y creo que varios quedamos con el cuello adolorido al tratar de girar la cabeza al ritmo de Vreth! Sin pausa continuaron con “Grottans Barn”, para dar paso a la que sería “la última canción”, “Maktens Spira” del disco “Ur Djordens Djup”. El público enloquecido saltaba, coreaba y bailaba el corte, y aclamaron a los músicos cuando estos dejaron sus instrumentos y agradecieron a sus fans para retirarse del escenario.

Nadie se movió de su puesto, y luego de unos cinco minutos y de más “Olé olé olé, Finntroll, Fintroll” y otros gritos tan típicos de nuestros lares, la banda regresa al escenario con la potente “Dråp”, del disco “Nifelvind”. Esos cinco minutos de espera parecieron servir de descanso a muchos pues el Centro de Eventos Industria volvió a estallar, sobre todo con “Jaktens Tid”, que sería el último corte del show. La banda demostró toda su potencia hasta el final, y la fanaticada respondió de igual forma, acompañando al vocalista en todas las líneas de las canciones y sin dejar de saltar y bailar, cuando el ritmo lo permitía.

Sorprendidos y agradecidos por el cálido recibimiento del público chileno, el primero de su gira sudamericana, los trolls se despidieron en medio de una ovación que no paraba. Y es que el show de Finntroll era lo que todos sus fanáticos esperaban, con cortes de todos sus discos, guitarras potentes y la trollesca garganta de Vreth: una presentación de gran calidad, a pesar de las condiciones no tan favorables del recinto, pero que de todas maneras dejó satisfechos a los asistentes que habían esperado por tanto tiempo la venida de estos finlandeses a nuestro país.

Texto por Isabel Mallea
Fotos por Julián Pacheco

Reporte especial: Sacrum en Metal Mix Fest Buenos Aires

Fotografía de TNK

El pasado viernes 25 de marzo dio comienzo en el Niceto Club del barrio de Palermo la primera edición del Metal Mix Festival, reuniendo a dos bandas argentinas y dos brasileras. Por el lado brasilero se presentaron Mad Joker, banda con influencias de Guns N’ Roses y Led Zeppelin, y Shaman, mítica agrupación brasilera del power metal progresivo, que contó con el ex y actual Angra, Ricardo Confessori.

Por el lado argentino se presentó primero The Abaddyon Project, banda marplatense fundada en 2002 por Juan Manuel Vértiz, de manera inédita en Buenos Aires para lanzar su nuevo single “To Recover the Time”, con el frontman Guillermo Josef, de potente voz y reminiscencias a Symphony X.

¡¡¡SACRUM NUNCA SE APAGA!!!

Pasadas las 21.30 horas Sacrum irrumpió en escena descargando todo su poderío infernal con “Pressure”, tema perteneciente a su última placa en estudio “Days of Quarantine” (2009). Indumentaria oscura con tachas, collares luminosos azules, antiparras, cabellos entre azulados y platinados y corte punk fueron parte de la puesta teatral típica sacruniana. “Quarantine” continuó en escena con un sonido modernoso, más abierto, distinto a “Cognition” (tema del primer disco), que se remite a los comienzos progresivos de la banda, en el cual destacó el solo del genio guitar Martín Guerrero.

En “Dancing Stars”, tema semi unplugged, “Talo” Estanislao Silveyra con guitar acústica, denotó la madurez profesional del cantante donde se lo vio más suelto, comunicativo, más cercano a sus seguidores, con mayor manejo de la escena y mejor calidad vocal que hace dos años atrás. Siguieron la tónica del show “Dazing Silence”, mostrando un sonido prolijo volcado más a lo industrial y al pop.

“El Juego”, tema nuevo en español que formará parte de su nuevo CD, nos hizo reflexionar sobre el latiguillo “Hasta que el mundo se apague…”. “Keeping Me Alive” vino con el regalo de dos mujeres encadenadas, sometidas por el cantante, en una excelente puesta de escena de la que participaron con gran mérito toda la banda y en la que se hicieron partícipes la potente y sólida base de bajo y batería, ejecutadas por Diego Cipolla y Agustín Acosta respectivamente.

Fotografía de Flor Salas

Siguieron “Survive”, “Escapar”, otro tema en español del nuevo disco, y “Midnight Sun”, tema de medio tiempo, con un mix de guitar, pop, folk, rock. “Animal” fue el tema elegido para el cierre, primera canción editada en español donde se animaron a calzar nuevamente los collares luminosos.
Una vez más Sacrum, una de las bandas argentinas más reconocidas internacionalmente, liderada por Talo Silveira, nos sorprendió con un impactante show de 70 minutos donde no faltaron la clásica puesta teatral, maquillajes varios, mujeres hermosas y música de primer mundo.

Texto por Mariano Morisio
Fotografías gentileza de Flor Salas y TNK

Info Sacrum:
En el 2010 Sacrum se asocia a la editorial musical Metronomo Music, división de Pol-ka Producciones, que junto con Warner Music Group se encargan del publishing de la banda. En octubre del mismo año Sacrum gira por Europa participando en diferentes festivales como el “Prog Power Europe”, representando a la Argentina por primera vez en la historia del prestigioso festival de rock progresivo internacional. También se ha presentado en Bélgica, Francia, Holanda y Rusia, entre otros. Actualmente Sacrum se encuentra produciendo y grabando su tercer disco de estudio, que contendrá canciones en inglés y castellano. Una vez terminado se preparará para girar por el país y el exterior. Sacrum no es únicamente musical, es un proyecto artístico nutrido por fuertes sentimientos e ideales de los miembros de la banda quienes siempre se asegurarán de expresar todo eso y estimular tu corazón y tu mente con sonidos, imágenes, palabras y probablemente más.