Ensiferum en Chile: gracias “hijos del Norte”

Ensiferum reunió a un casi mil asistentes en Kmasú Premier.
Ensiferum reunió a un casi mil asistentes en Kmasú Premier.

Caras pintadas, imágenes de Mjölnir por doquier, y hasta un casco vikingo con cuernos había el pasado jueves en la Kmasú Premier, para el esperado concierto de Ensiferum en Chile como invitados de honor del primer “Folk Pagan Fest”. Y es que es impresionante cómo el fenómeno del folk ha ganado seguidores por estos lares. Los chicos de Folkheim, una de las agrupaciones nacionales que abrió el festival, comentaron durante su presentación que “cuando comenzamos el grupo todos nos decían que estábamos locos, que nuestra música no la escucharía nadie… y ahora ¡miren dónde hemos llegado!”, con la consecuente ovación de los alrededor de mil asistentes al evento. Puede que las temáticas y puestas en escena del folk metal no tengan mucho que ver con la realidad de nuestro propio folklore o historia nacional, pero las presentaciones de bandas como Finntroll, Korpiklaani o Turisas han demostrado que las diferencias culturales quedan de lado si se trata de disfrutar de un show.

Luego de calentar motores con los nacionales de Runepath, Paghania y Folkheim, las luces se apagaron cerca de las 21.15, mientras se escuchaban los acordes de “Symbols”, que daría paso a “In my Sword I Trust”, primer corte y single de “Unsung Heroes”, el disco que los finlandeses venían a presentar. En el momento en que Petri, Markus y compañía salieron al escenario, comenzaron dos constantes que se repetirían hasta el fin de la presentación: un interminable coro de “ooohh ooohhh” que acompañó todas las canciones, y un mosh incentivado por el bajista Sami Hinkka, directamente proporcional a la velocidad de las canciones. Pero la euforia se desató con el segundo corte “Guardians of Fate”, saltando de vuelta a los comienzos de Ensiferum por allá por el año 2000. Markus y Sami corrían por el escenario cantando junto a Petri y el incesante coro de fans que los acompañaba.

“From Afar” fue la elegida por los portadores de la espada para continuar con la cruzada, y fue entonces cuando comenzamos a notar que algo faltaba sobre el escenario: ¿dónde estaba Emmi y sus teclados? Los teclados y coros se estaban haciendo con backup y el resto de los miembros del grupo no hicieron ningún comentario hasta casi el final de la primera parte, cuando escuetamente Petri Lindroos mencionó que “Emmi no pudo asistir por problemas personales pero les aseguro que estará la próxima vez que vengamos”. Una misteriosa explicación que no aclaró la ausencia de la vikinga de Ensiferum, pero que por suerte no afectó la impecable presentación del ahora cuarteto.

Prácticamente sin cortes se perseguían temas nuevos y antiguos como “Burning Leaves”, “One More Magic Potion” e “Into Battle”. Hay que reconocer que Petri no es un gran frontman y su interacción con el público fue bastante pobre, sólo presentando las canciones y con uno que otro “¡gracias!”. Quien se robó la película fue sin duda Sami Hinkka, que haciendo círculos con la mano animaba los mosh y apuntaba con su bajo hacia el público como un Steve Harris en ropa de batalla vikinga.

“Retribution shall be mine” y “Ahti” dieron paso a “Iron”, para la cual el ex Norther le pidió a los eufóricos asistentes que sólo debían cantar algo como “tatarará tatarará”. Claro, escrito no tiene sentido, pero escuchen la intro de “Iron” y se darán cuenta que estas sílabas ¡calzan justo! Como anécdota no se puede dejar de contar que justo antes de este tema Petri se agachó para recoger un sostén que una (¿o uno?) de las asistentes le lanzó al escenario, hecho que por supuesto causó risas y silbidos… pero lo mejor fue unos segundos después cuando Sami se agachó a recoger algo rojo que también alguien lanzó al escenario y que resultó ser ¡unos bóxer! La carcajada fue general y hasta los mismos Ensiferum se rieron del bajista por este singular “regalo”.

Los europeos forman parte de un creciente fenómeno vikingo entre los headbangers chilenos.
Los europeos forman parte de un creciente fenómeno vikingo entre los headbangers chilenos.

Luego de “Iron” la banda se retiró por unos minutos y al volver nos invitaron a tomar una cerveza en un lugar llamado “Twilight Tavern”. El show ya llevaba casi 90 minutos pero nadie mostraba la más mínima señal de cansancio: al contrario, los ooohh oohhh continuaban como si fuese la primera canción y desde mi ubicación se veía increíble el círculo del mosh que estaba justo al frente del escenario. La siguió una de las canciones que todos estuvimos pidiendo durante todo el show: “Lai Lai Hei”, y de un minuto a otro ¡todos cantaban en finlandés! Realmente lo que ha logrado el folk es notable, al hacer que nos aprendamos letras en un idioma tan lejano y extraño como éste. El gran final no podía ser otra que “Battle Song”, que casi hizo que la Kmasú se viniera abajo con los coros y los saltos que anunciaban el final del show.

Ensiferum finalizó su primera presentación en Chile en medio de una ovación, dejando a los asistentes satisfechos y agradecidos por un show potente que recorrió todos los discos de los nórdicos. El infaltable grito de “En-si-ferum! En-si-ferum” que se escuchó durante todo el concierto siguió mientras Petri, Sami, Markus y Janne se abrazaban y hacían una reverencia frente a sus fans, probablemente sorprendidos por la cálida recepción de este público que, aunque es del otro lado del mundo, coreó todas las canciones, saltó incansablemente y hasta se pintó las caras.

Kiitos =)

Texto por Isabel Mallea
Fotos por Julián Pacheco

Carcass y Devin Townsend brillan en jornada de cierre del Metal Fest

Devin Townsend Project
Devin Townsend Project

Nimrod inició la segunda jornada bajo un sol abrasador y se abrió paso con un poderío de power thrash que no dejó impávido al público reunido a esa hora de la tarde. Esta histórica banda estableció que no pretende vivir de la nostalgia y hoy por hoy está enfocada en una nueva etapa. Al interior se presentaba una agrupación histórica. Brutal Truth, con mas de veinte años de trayectoria y totalmente vigentes presentando un viaje por su discografía, partieron con un sonido tremendo y una aplastante performance por parte de sus músicos. Velocidad y brutalidad no dejaban espacio a la técnica ni al exceso de arreglos. “Birth of Ignorance”, de su primer demo, probaba que no se trató de recuerdos decadentes. Muy por el contrario, de una lección para el grind y el death metal actual. Richard Hoak, el batería, fue un capítulo aparte captando la atención con sus muecas y posturas ante los tarros y Kevin Sharp, el carismático vocalista, conmovió desde el minuto en que salió al escenario sin zapatos y vestido más como campesino que como ídolo del rock.

Brutal Truth
Brutal Truth

Alto Voltaje fueron los segundos en abordar el escenario nacional. Aún con un fuerte sol golpeando sobre sus rostros, desarrollaron un show dinámico y de mucha energía, basado en material de sus dos discos. El público reconoció sus temas y los coreó siguiendo el fraseo punk del vocalista. Y la audiencia se dividía para apreciar a Nile al interior del recinto. Éstos cautivaron a una audiencia más nueva mediante un setlist que inició con “The Blessed Dead” de su tercer álbum, lo que bastó para desatar la euforia de los fans que en esos instantes se concentraban cada vez más. No puedo no coincidir con la increíble ejecución de estos tipos, pero la verdad es que luego de un rato sentí que era más de lo mismo.

Nos trasladamos rápidamente afuera para ver a Enigma, quienes tocaban aún bajo altas temperaturas. La banda presentó un show enérgico y con un sonido muy claro, donde destacó la potencia y actitud heavy metal de su vocalista. Es increíble, pero el público esperaba a su banda y en este ir y venir había gente que no asistía a los shows de algunas bandas foráneas. Fue el turno de Brujería, que ingresó como comodín presentando un show ya conocido en Chile y con mucha onda y llegada con su fanaticada. Presentaron un setlist basado en sus tres discos y los clásicos “El Desmadre”, “Colas de Rata”y “Matando Güeros”, dejando satisfecha a gran parte del público. Fuera, Nuclear atacaba con la mejor dosis de thrash y reunía una gran cantidad de asistentes. Bastó un reducido setlist para demostrar su nivel de potencia y ejecución, mediante cortes como “Breathing Despair” y “Apátrida”, de su material más reciente.

Nuclear
Nuclear

Symphony X dio paso al metal progresivo impactando bastante bien en los asistentes con una ejecución portentosa, sonido pulcro y setlist cargado hacia su último disco, “Iconoclast”. Y de regreso al exterior para asistir al concierto de los veteranos Orategod, quienes se ganaron un lugar producto de la constancia y esfuerzo. La banda presentó un brutal death/metal con un sonido que pudo ser mejor, pero que no opacó la muestra de su repertorio clásico y lo más actual del disco “With Love from Sinister”. Luego sale a escena Kythrone, la banda black metal del segundo día de festival, quienes comenzaron su entrega con carácter y desenfado. Me lo esperaba, sé del trabajo de la banda y la seriedad con la que trabajan. El sonido canalizó la vena del estilo y advertí cómo esta producida performance captaba la atención de la gente que a esa hora circulaba en ese sector.

Y me preparaba para mi show favorito del festival, My Dying Bride, banda que esperó más de veinte años para visitarnos. Su breve setlist se centró en los clásicos y en una pequeña muestra del último larga duración, “A Map of All Our Failures”, con un sonido impecable y una excepcional puesta en escena. No dejó de llamar la atención la cantidad de público que se congregó para verlos, pues pensé que éste sería el recital menos visto. Sorpresa. Como era mi concierto prioritario me quedé hasta el final, cuando ya sonaba Atomic Aggressor, banda que ganó un lugar por constituir un pilar del death metal nacional, ahora reformado principalmente para revivir la nostalgia de antaño. En esta formación resalta la increíble ejecución de su primera guitarra, Julio Bórquez.

Y el mayor éxodo de gente lo produjo Carcass, que debutaban con un nuevo line up, hecho que me llamó la atención y de cierta forma me desilusionó. El sonido característico generó la respuesta inmediata de los fans que esperaban con ansias esta aplanadora y el repaso de toda su discografía. Destacó la inclusión de “Genital Grinder / Pyosisified (Rotten to the Gore)” de su primer disco “Reek of Putrefaction”, lo que ya dejó pagados a sus seguidores. Tal vez debieron cerrar ese día.

Mientras, Torturer se alistaba para bajar el telón en el escenario nacional, convocando mucho público tras terminar Carcass. La banda ofrece un poderoso arsenal de death/thrash, por lo que si esperabas ver y escuchar nostalgia de comienzos de los noventa, te equivocas. Torturer no vive de nostalgia. Por el contrario, se muestra en una línea diferente, madura y fresca, lo que se agradece.

Se aproximaba el minuto de cierre y turno de Devin Townsend Project, otra de las sorpresas del evento y uno de los platos más esperados por la audiencia. El canadiense interpretó cerca de quince temas de su corta trayectoria bajo esa denominación, además de su contundente discografía como solista y proyecto, sumado a “Love?”, de Strapping Young Lad. Un sonido nítido y potente que dejó más que satisfechos a los amantes del progresivo, en una segunda versión donde la variedad fue más notoria, en camino hacia la consolidación del concepto de festival.

Fotografías por María Loreto Correa
Texto por Sergio Evans

Twisted Sister y Morbid Angel entre lo más selecto en primer día de TMF

Twisted Sister
Twisted Sister

Saken abrió el telón a esta versión del Metal Fest, respaldado por un público que los apoyó durante su potente presentación, mientras en el escenario internacional reinaba la rapidez y fuerza de Lock Up, proyecto que reúne a grandes músicos de la escena mundial. Entre ellos, el chileno Anton Reisenegger. Estos aplanaron el camino con una mezcla de grindcore y death metal de lujo y repasaron temas de sus tres discos de larga duración, lo que dejó los ánimos más que encendidos. Afuera, Recrucide intentaba convocar audiencia para una actuación que incluyó material de sus dos discos, aunque con un sonido bastante más turbio que la banda anterior, lo que no obstante no opacó en nada la entrega. Adentro comenzaba la presentación de Arcturus demostrando una ejecución y sonido de calidad. Con temas de su disco “Sideshow Symphonies” cautivaron a una porción importante de fanáticos que los esperaron durante años.

En el exterior, Battlerage exhibió un sonido impecable y una ejecución con mucha entrega dejando muy contentos a los asistentes a esa hora. Corrosion of Conformity saldaba otra deuda con Chile en un show de nostalgia que revivió para muchos momentos de la adolescencia, aunque ya no era lo mismo. La banda está en un pie mucho más sludge y lo hace muy bien, pero inevitablemente esto es lo malo al pagar deudas del pasado. Al igual que sus antecesores en el escenario nacional, Inquisición demostraba que el heavy metal dejaba la vara alta para el resto, una ejecución de lujo y sobre todo una voz espectacular. Y era el esperado turno de Sodom que comenzó sus tres primeros temas con una potencia y nitidez que lamentablemente se perdió durante el resto de la presentación, lo que no dejo de enganchar a una buena cantidad de público con un setlist que trató de incluir algo de cada uno de sus 14 discos larga duración.

Battlerage
Battlerage

Los nacionales Animus Mortis salían al escenario con una buena cantidad de asistentes que a esas alturas se alternaban entre los dos espacios. La banda demostró su capacidad técnica en la ejecución de un black metal personalizado, interpretando material de su primer LP y de su EP “Mysteriis Vox Divina”. Luego de la pausa todo se preparaba para los maestros del death metal, Morbid Angel. Una vez más en Chile y se agradece, porque fue una de las bandas que más público reunía hasta esa hora. La devastación comenzó de inmediato con temas del “Altars of Madness”: “Inmortal Rites” y “Maze of Torment” desataron la euforia entre los fanáticos. Una puesta en escena como solo Morbid Angel sabe hacer.

Morbid Angel
Morbid Angel

Afuera, Sadism hacía la hora para presentarse ante una cantidad de gente razonable, lo que retrasó el evento por casi media hora y lo hizo coincidir con la salida de Twisted Sister, quienes sin lugar a dudas se robaron el primer día. Un show preciso con los temas más que probados y una audiencia casi completa que incluyó la compañía al costado del escenario de músicos de otras bandas que disfrutaron tanto como el que estaba en cancha y platea. ”The Price”, “We’re Not Gonna Take It” y “I Wanna Rock” se corearon por todos. La banda chilena encargada en cerrar este primer día fue Undercroft, que atrajo bastantes seguidores que apoyaron una presentación brutal y enérgica cargada de arengas “chilensis” por parte del frontman Álvaro Lillo. Al interior se preparaba Down para coronar el día, con una postura bien stoner y tres discos a su haber subieron al escenario muy energizados. Tanto que la voz de Anselmo se saturó en los primeros temas. Sin duda una larga y grata jornada de metal, con más variaciones y matices que en su versión pasada y esperando que este domingo todo fluya al son de riffs filosos y dobles bombos.

Fotografías por María Loreto Correa
Texto por Sergio Evans

Recuerdos de metal III: My Dying Bride

Ya son más de veinte años que los ingleses abrieron el abanico del doom. A esa altura encontrar compañeros en estos gustos era escaso. Mas difícil todavía encontrar exponentes, el death y el black metal eran los favoritos. Aun así, esos pocos compartíamos material que servía de influencia. Desde ese momento supe cual seria mi línea. No pretendo realizar una revisión de la discografía de My Dying Bride. Muy por el contrario. Esto se trata de dejar de manifiesto la importancia de contar por fin con ellos en Chile.

Recuerdo con extrema exactitud el momento cuando llego a mis manos un sonido oscuro y depresivo, como una variación del death metal que aparecía por esos tiempos. Se trataba de sus primeros trabajos que auguraban algo muy importante que se materializa en su primer larga duración, “As the Flower Whiters”, y ahí comenzó todo. Si bien no fueron los únicos ni tampoco los primeros, sus pasos fueron inspiración para quienes ajustábamos nuestros gustos. Black Sabbath nos había pavimentado el camino hacia los senderos pausados y misteriosos. Los ingleses agregaban armonías tristes y deprimentes en guitarras. No existían los solos espectaculares y nada era muy barroco. El atrevimiento a seguir una marcha lenta en batería, un bombo sincopado y una caja cada dos segundos no era muy común y ponía nerviosos a muchos. Incluso recuerdo que en los primeros eventos donde tocó una banda doom (Sindicato Refractarios Rancagua, 1992), el público les pedía que tocaran mas rápido.

Sin duda, My Dying Bride junto Paradise Lost y Anathema fueron un pilar para lo que hoy conocemos como doom/death metal. MDB, según mi percepción, tiene el mérito de mantener el sonido mas fiel a sus inicios. No a todos mis conocidos les gustó, menos su segundo LP “Turn Loose the Swans”, que bien recuerdo haber comprado una copia en casete. De tanto reproducirla durante los años 93 y 94, la cinta se gastó. Se transformó en un favorito. Incluía armonías con violín y guitarras, las voces se mezclaban entre limpia, death metal e incluso una con tintes black. Una pieza maestra, qué duda cabe. La llegada tardía de estos maestros a Chile cierra un capítulo para los seguidores y exponentes del estilo, que hoy por hoy parecen ser más.

Especial The Metal Fest 2: el quién es quién de las bandas chilenas (parte 3)

Ineffabilem, guitarrista en Animus Mortis

“Hacemos un trabajo sensato y
con mucha atención en los detalles”

Animus Mortis
Animus Mortis

– ¿En qué momento de la banda llega esta invitación a The Metal Fest 2?
– Nos llega la invitación a The Metal Fest 2 en un momento muy transcendental en lo que es nuestro trabajo ya de años, con una formación sólida y afiatada en lo que respecta a shows en vivo y por supuesto en estudio. Esta invitación nos encuentra justo en el proceso final de nuestro nuevo disco larga duración, un disco centrado en nuestros testimonios de meditación profunda, y en como viajamos por los distintos niveles vibratorios de conciencia, y en el cual hemos trabajado mucho cada detalle. Trabajo que viene a consolidar una etapa más de la banda y nos viene muy bien poder mostrar algo de esto en esta edición de The Metal Fest.

– ¿Qué banda chilena es la que más esperas ver y por qué?
– Battlerage. Es una banda con trayectoria y con una línea bien pesada dentro de su género, que lleva un constante trabajo, con varios lanzamientos internacionales y bien posicionada dentro de su estilo, y tienen un muy buen show en vivo, pero no he tenido la posibilidad de verlos en un evento con las características que tiene este Metal Fest. Sin duda será un buen show.

– ¿Cuál es la banda extranjera que te genera mayor expectativa y por qué razón?
– Habiendo un cartel tan bueno y variado es complicado elegir, pero creo que podría ser Arcturus, que es una de esas bandas que uno nunca creyó ver en Chile, considerando que no hay en Chile muchos conciertos de bandas de este género, y también teniendo en cuenta que hace algunos años esta banda se había disuelto.

– ¿Cómo describes la experiencia de tu grupo en el circuito en vivo?
– Con la banda hemos tenido de todas las clases de experiencias en vivo, desde episodios terribles hasta noches increíbles, hemos tocado en escenarios chicos y en otros muy importantes, pero todo nos ha servido para aprender a disfrutar la experiencia que es el presentar algo tan interno para nosotros como es nuestro arte, en diversos planos y frente a diversas audiencias. El tocar en vivo es algo totalmente aparte del trabajo en estudio, todo puede pasar, cada vez es diferente y ahí está lo excitante del asunto, el sentir la retribución a tu trabajo de manera instantánea es una gratificante experiencia.

– ¿Piensas que el público local respalda a los actos más pequeños o el apoyo va sólo a los consagrados?
– Creo que el público respalda más a lo que está dentro de su conocimiento, es lo lógico, ¿no? Sin embargo, si eres una banda no muy grande y te enfrentas a un público que conoce poco de tu trabajo, tienes el deber de no achicarte y mostrar tu trabajo de la mejor forma. He visto muchos casos de bandas nacionales captando la atención de público que no iba a verlos a ellos. Tampoco creo sea la obligación de porque una banda sea local haya que apoyarla solo por ese hecho, la banda debe tener su mérito. Yo siento que actualmente en Chile esto ha ido cambiando, las bandas se están preocupando más de su trabajo, de compararse con otros parámetros mas allá de lo netamente local.

– ¿Cuál sientes que es el aporte de tu banda al acervo musical chileno, más allá de la materialidad de los discos?
– Siento que el aporte que entregamos con Animus Mortis es hacer un trabajo sensato, con mucha atención en los detalles y preocupados de la congruencia de todos los elementos a la hora de mostrar nuestra música. Por ejemplo nuestro nuevo disco, un trabajo abocado a lo que es la meditación y el como nos movemos por los distintos niveles de conciencia, es un disco con un concepto muy definido y no dejamos nada al azar. El arte lo llevó a cabo un ilustrador filipino que logró justo lo que queríamos para el disco. Podríamos haber intentado hacerlo nosotros, por ejemplo, pero queríamos lo mejor, solo por nombrar algo. Para darle más coherencia también grabamos unos 40 cuencos tibetanos y de cuarzo, para algunos pasajes del disco y darle coherencia al tema de la vibración que desarrollamos en el disco. Queremos mucho lo que hacemos y deseamos lo mejor para ello. Y si se fijan en los trabajos anteriores, en cada uno hay un cuento, mucho trabajo detrás. Creo que claramente hay un aporte de parte nuestra en ese aspecto.

– Si en los ochenta un metalero era quien coleccionaba vinilos y cintas, ¿cuál es el perfil del fanático contemporáneo y qué intereses los convocan?
– Imagino que el principal interés que convoca a los metaleros es la música, no me parecería muy lógico que fuera otra cosa. Y por supuesto que el perfil cambia con el tiempo y particularmente en el metal con el mercado y los medios por los cuales se obtiene la música. Sin embargo, no creo se haya sepultado ya el tiempo de los formatos como vinilos o cintas, todo es cíclico y con el tiempo de revalúan las cosas. Hoy en día los flujos de información son más grandes y el acceso a música es más fácil, pero creo que esto solo amplía las posibilidades, hay para todos los gustos. Pueden perfectamente convivir los más puritanos amantes de los primeros formatos y las nuevas generaciones. Solo hay más herramientas, cada uno elije.

– Por último, un adelanto del repertorio y la tónica del show que ofrecerán en TMF2.
– Entregaremos un repertorio con temas de nuestros anteriores trabajos y también mostraremos algo de lo nuevo de la banda, pretendemos hacer un show intenso y cargado con la energía que siempre entregamos.

Cristián Medina, baterista de Recrucide

“Nos sentimos una banda original y consecuente”

Recrucide
Recrucide

– ¿En qué momento de la banda llega esta invitación a The Metal Fest 2?
– Llega en un excelente momento, en un momento en que la banda está muy activa, saboreando los frutos de Blood Divine, y en pleno proceso creativo de nuestro próximo disco, el que grabaremos este año. Nos sorprendió en una etapa vertiginosa de nuestra existencia, lo que nos motivó agradablemente. Fue como la guinda de la torta.

– ¿Qué banda chilena es la que más esperas ver y por qué?
– Es una pregunta difícil, me gustan los clásicos de Sadism, Undercroft, Torturer, Atomic Agressor, y hay algunas bandas más nuevas muy interesantes: Melektaus, Nuclear. Por lo demás, tendremos muchos amigos en el escenario ese día y trataremos de verlos a todos

– ¿Cuál es la banda extranjera que te genera mayor expectativa y por qué razón?
– Carcass y ¿por qué? Porque es una bandaza.

– ¿Cómo describes la experiencia de tu grupo en el circuito en vivo?
– Intensa, nos gusta mucho tocar, lo pasamos bien y creemos que lo transmitimos. No tendremos mucho pelo, pero tenemos actitud (jajaja). Al mismo tiempo compartir con bandas conocidas y nuevas siempre es un agrado y hay muy buena onda.

– ¿Piensas que el público local respalda a los actos más pequeños o el apoyo va sólo a los consagrados?
– Hay de todo, pero el público nacional masivo se excita más con los consagrados extranjeros. Como sea, igual siempre hay público apoyándote.

– ¿Cuál sientes que es el aporte de tu banda al acervo musical chileno, más allá de la materialidad de los discos?
– Nos sentimos una banda original y consecuente. Junto con muchas bandas nacionales, creemos que somos parte de un importante capítulo de la música underground nacional.

– Si en los ochenta un metalero era quien coleccionaba vinilos y cintas, ¿cuál es el perfil del fanático contemporáneo y qué intereses los convocan?
– Claramente hay fanáticos de todo tipo, yéndose al los extremos, algunos con intereses más alineados al perfil del fanático old school y fanáticos más en sintonía con las nuevas tecnologías en donde todo es más fácil y rápido, más facilista al mismo tiempo, en donde prefieren quedarse viendo un concierto en Youtube, a tener que ir a un show en vivo.

– Por último, un adelanto del repertorio y la tónica del show que ofrecerán en TMF2.
– Será un show basado en los dos discos esencialmente, 30 minutos de intensidad y brutalidad sin pausa. Saludos y ¡gracias a todos!

Christian Irarrázaval, guitarrista en Nimrod

“Somos uno de los padres del metal en Chile”

Nimrod
Nimrod

– ¿En qué momento de la banda llega esta invitación a The Metal Fest 2?
– En un excelente momento, pues estamos con muchas cosas para Nimrod. Ya terminamos de grabar los instrumentos para nuestro nuevo disco, ahora estamos en la etapa de mezcla y masterización, y negociando para la salida de éste con algunos sellos locales y de afuera. Aparte, pronto saldrá una esperada edición de lujo limitada de nuestro demo CD, Time of Changes, con temas adicionales en vivo, ensayo y temas inéditos de la primera etapa de la banda. Además lanzamos nuestra página nueva página web www.nimrodmetal.com, muy solicitada por nuestros seguidores.

– ¿Qué banda chilena es la que más esperas ver y por qué?
– Algunas bandas más cercanas a nuestros gustos que no hemos visto, como Enigma,Nuclear y Battlerage. Éstas dos ya las conocemos y son muy buenas

– ¿Cuál es la banda extranjera que te genera mayor expectativa y por qué razón?
– Mmm, he visto en realidad todas las que me gustan del cartel, pero siempre es bueno ver nuevamente a Carcass, Symphony X, que a mi parecer son unos monstruos musicalmente hablando, y los clásicos Twister Sister.

– ¿Cómo describes la experiencia de tu grupo en el circuito en vivo?
– Hemos tocado en la primera etapa en los años ochenta en los lugares más emblemáticos del circuito de esa época, como el Manuel Plaza, sala Lautaro, estadio Nataniel, etc, etc. Provincias (Temuco). Ahora en esta segunda etapa a partir de 2009 hemos ido al sur -Osorno, Puerto Montt- y tocado acá en Santiago en el circuito de clubes. Nuestra idea es tocar en buenas condiciones con buenos equipos para mostrar nuestra música de la mejor manera y sonido, por eso no tocamos tan seguido, aunque las ofertas no faltan, pero ahora apenas lancemos el disco nuevo tomaremos las propuestas que tenemos tanto de Santiago como de regiones para promocionar nuestro nuevo disco.

– ¿Piensas que el público local respalda a los actos más pequeños o el apoyo va sólo a los consagrados?
– La verdad que la escena esta bastante disgregada por los diversos estilos de metal que existen hoy en día. En los ochentas tocábamos en el Manuel Plaza y el mínimo de público era alrededor de 1000 personas por concierto, hasta 4000. Hoy, sin embargo, a los clubes pequeños si van 100 personas es mucho. A las bandas las siguen algunos fielmente, pero en general al haber mucha oferta el mismo día la gente va en forma separada. A los shows de bandas extranjeras si que va gente, al parecer no se aprecia de la misma forma la música hecha en Chile que la de afuera, pese a que hay bandas muy profesionales y producidas. Ya si profundizamos en el tema da para un largo estudio sociológico (ríe).

– ¿Cuál sientes que es el aporte de tu banda al acervo musical chileno, más allá de la materialidad de los discos?
– Nimrod es considerado humildemente por sus congéneres y metaleros de mediados de los ochenta como uno de los padres del metal en Chile. No por su aporte en discos, ya que en los ochentas sacar un disco prácticamente era imposible por los costos y otros factores. Eso por un lado, por otro lado Nimrod surtió de integrantes a las bandas más emblemáticas de metal de la época. El primer cantante Andrés Marchant tras salir de Nimrod formó Necrosis junto a otros músicos. Posteriormente, cuando Nimrod entró en receso, su cantante Alain Saintard estuvo en Massacre; su otro guitarra Juan Francisco Cueto se cambió al bajo y participó en Criminal y Pentagram; el baterista Marcelo Naves se fue a Dorso donde estuvo muchos años. Aparte de esto Nimrod participó activamente de la escena en esa primera etapa, tocando, ayudando a otras bandas a integrarse a la creciente escena. Su demo del año 1988 fue elegido por la revista Fetu Magazine de Japón como el demo número uno del año 88, por delante de numerosas bandas norteamericanas y europeas, dejando muy en alto la calidad y composición de nuestra música. El año 1989 la banda fue elegida como la banda revelación por el programa Solamente Rock de Radio Concierto. Eso es con respecto a la primera etapa, del 2009 en adelante, tras la salida de nuestro disco Return to Babylon, la idea es aportar con nuestra experiencia y profesionalismo a la escena actual.

– Si en los ochenta un metalero era quien coleccionaba vinilos y cintas, ¿cuál es el perfil del fanático contemporáneo y qué intereses los convocan?
– La verdad esa pregunta habría que hacerla a alguien que no fuera tan old school como yo (ríe) o algún investigador de mercado, pues yo me dedico a hacer música pero me imagino que no son los mismos intereses de los antiguos fans. La diferencia es que existen nuevos formatos y más accesibilidad a la música e información de las bandas

– Por último, un adelanto del repertorio y la tónica del show que ofrecerán en TMF2.
– El repertorio constará de un par de temas de nuestro nuevo disco como sorpresa, además de los clásicos de siempre de la banda. Estaremos el domingo 14 de abril a las 14.30 horas, tempranito a moshear. Además un saludos a los metaleros y ¡¡keep on thrashing!!