El “girl power” durante el año 2004

Y por qué no. Si hasta presidenta podríamos tener.

El año pasado fue de glorioso retorno para insignes figuras del metal con voz de mujer.

La clásica Tarja Turunen sorprendió con el increíble “Once”, el cuarto disco de una banda que para algunos había cerrado una etapa. Pero la finesa que también canta ópera en exclusivos teatros mostró cuan amplio es su rango vocal al abandonar su registro lírico característico de álbumes anteriores para hacer dúo con el bajista Marco Hietala. La pieza es de colección. Ya son hits “Nemo” y “Wish I Had An Angel. Una lástima su frustrado concierto en Chile.

Cristina Scabbia, la sexy italiana líder de Lacuna Coil, completó un año redondo. Con “Comalies” bajo el brazo, partieron a la tierra de las oportunidades. En el escenario alternativo del Ozzfest, ese invento del cerebro comercial llamado Sharon, encantó al público estadounidense. Vendieron 300 mil copias del disco. Todo un logro para una casa discográfica como Century Media. Lo relanzaron con un bonus acústico y trabajan en el quinto álbum de estudio.

Ella es un hada. Sharon den Adel, la dulce holandesa que conquistó con “Mother Earth” regresó a las listas de popularidad tras tres años de mutismo. “La Fuerza Silenciosa”, el nombre de la placa en español, es disco de oro en tres países europeos. Y una de las mejores grabaciones orquestadas, junto a la de Nightwish, lanzadas al mercado el año que partió. Los acusan de imitar a Evanescence: es que los fanáticos ortodoxos no toleran cambios.

Y finalizo con ella. Todo un símbolo cuando nos referimos a mujeres en la música pesada. Theatre Of Tragedy la despidió sin explicaciones. Liv Kristine, discreta, se dedicó a su proyecto Leaves Eyes. El debut resultó un magnífico regalo para los acérrimos de la banda alemana, sin ser una copia feliz del edén del sonido de los noventa. Cantó con Dani Filth en el mejor tema de “Nymphetamine”, en la ópera Genious y prepara nuevo disco solista.

No quiero terminar sin mencionar a otras chicas que tuvieron un buen 2004. Anneke van Giersbergen cautivó a los chilenos en dos sendas presentaciones a teatro lleno y subió a los escenarios de los mayores festivales del Viejo Continente con varios meses de embarazo. Verdadera vocación. Y a otra que promete hacer de este “su” año. Vibeke Stene vuelve con “Ashes”, la cuarta placa de Tristania, pesada y atmosférica como nunca.

Publicado en enero de 2005

Barroquejón: el tributo criollo a la Tierra Media

Sorprendente. Así es el disco de Barroquejón, la primera aproximación criolla a una ópera basada en la recurrente obra de J.R.R.Tolkien. David Hanus, un estudiante de Antropología obviamente cautivado hasta la médula de los huesos por El Señor De Los Anillos, es el único autor y ejecutante en este proyecto de proporciones épicas, como el abrupto camino para deshacerse del anillo relatado en cientos de páginas por el profesor británico.

Y qué es lo notable. Barroquejón reservó para sí todo el peso de la composición, la interpretación, los arreglos, el arte… Grabó en su casa un increíble número de instrumentos y editó un álbum de excelente factura. Una exquisitez para los fanáticos de Tolkien y del metal sinfónico. Ciudad Metal entrevistó por correo electrónico al músico. Lo mejor, habría una segunda parte. Quizá en vivo.

– ¿Cómo resultó en la práctica escribir las letras, ejecutar todos los instrumentos y hacer todas las voces?. No quisiste pedir una manito…
– La verdad es que ni siquiera pensé en pedir una manito. Desde un comienzo me planteé este proyecto como algo súper personal. Y es que todo parte por la inspiración de los libros de Tolkien. A partir de ellos generé una idea de cómo quería que sonaran las canciones, qué clase de ritmos y sonidos y arreglos debían ser incorporados. Entonces desde un comienzo fijé esto como un proceso de experimentación. Desde mi voz, hasta mis capacidades en percusión, guitarra, piano y flauta. La idea era hacer la música que yo tenía en mente, hacer canciones que me entretuvieran completamente: no dejar nada a la repetición o a la flojera de soluciones a la rápida.

Y creo que en esto fue clave el hecho de que estuviera solo, porque necesitaba ver cómo iba saliendo, si resultaban o no los arreglos, si podía cantar efectivamente. En suma, más que difícil, me resultó enormemente complejo hacer las canciones. Tuve que luchar con mis propias limitaciones, hacer miles de tomas, revisar una y otra vez los tracks, viendo siempre la manera de mejorarlos para que me dejaran conformes. El resultado final, en materia de composición, letra, voz e instrumentos, me dejó bastante contento. La ayuda que recibí fue más que nada de apoyo moral, que no deja de ser fundamental, de parte de mi familia y amigos, de una web que se llama Chiletolkien -Giliath el webmaster y Nen, que revisó las letras-, de Narci -Saurom Lamderth- y de Juan Barrenechea que me ofreció distribución.

– Tu estilo vocal tiene influencias de André Matos y Hansi Kürsch en la grandilocuecia, ¿esa es la marca que buscaste para tu álbum?
– El Nightfall -…In The Middle Earth, de Blind Guardian- sin duda me inspiró enormemente. De hecho es uno de mis LP´s preferidos. Y André Matos también es gran ídolo. Me encanta Angra y creo que fue lo primero que escuché en materia de metal melódico. Pero no he tenido en ningún momento la intención de emularlos, o de sonar como ellos. No creo que tenga la capacidad para ello tampoco. Yo creo que mis canciones son el resultado de toda la música que he escuchado en mi vida. Partiendo por el genial Freddie Mercury y Queen, que creo que son el cantante y el grupo que más han influido en mi idea de música, REO Speedwagon, Toto, Bangles, Roxette, el pop ochentero, INXS, Enya, Journey, Guns n´Roses, Dream Theater, IQ, Morbid Angel, Carcass, en fin. En esto de Barroquejón todo ha sido un proceso propio. Soy yo tratando de hacer mi mejor esfuerzo en el canto. Soy yo, en Towards You, haciendo tomas de voz en las que apenas puedo cantar por la emoción. En Hopes For A Better Quest trato de ser la voz de Bilbo, despidiendo emocionadamente a Frodo. En In Mount Doom canto en tercera persona, describiendo los eventos. Es decir, intento que mi voz sea funcional a cada canción y a cada evento o personaje del que hablo. Otro ejemplo bueno es cuando grito Mumaaaaaaaaaaak en With Faramir.

– ¿Quisiste hacer una suerte de ópera basada en los escritos de Tolkien?
– Inicialmente no. Soy sólo un lector de Tolkien con una fuerte necesidad de crear. Puede que el disco sea considerado como ópera en el sentido de que hay distintos hablantes (actores), tenemos una escenografía (la Tierra Media) y hay acción (representable en la danza operática) y música. Pero claro, sería mucho decir que lo mío ES ópera. Puede llegar a ser, eso sí. Habría que re-escribirla y adaptarla a un formato teatral por alguien capacitado para eso. Pero yo la consideraría como música épica inspirada.

– Eres un fanático del profesor, sin duda. Pero, ¿qué otros intereses tienes?
– Jajaja, sí, Tolkien ha sido muy significativo para mí. Otros intereses… mmm. Me gusta el cine, sobre todo las pelis de terror y de fantasía, como la serie de Evil Dead, la obra de G.A. Romero, todas las pelis de Peter Jackson, en fin. En literatura, aparte de las cosas antropológicas y sociales, me gusta Hesse, Castaneda, que no es muy valorado como antropólogo en el ámbito académico, Vargas Llosa, algo de Lovecraft y, por supuesto, Clive Staple Lewis con sus “Crónicas de Narnia”. Bien variado. Y en televisión veo casi puras series: 24, Los Simpsons, Futurama, E.R., Friends… jaja, cosas livianitas.

– ¿Cómo financiaste la producción del disco?
– Con el esfuerzo de mi familia. O debería decir de mi mamá, mi abuela y mi tía. Yo aún no trabajo. Igual fue un gasto grande, porque si bien yo grabé todo en mi casa, tuve que mezclar y masterizar en estudios. Inicialmente la mezcla y masterización debieron ser en un mismo estudio, pero el resultado no fue lo que yo esperaba y me vi forzado a masterizar en otro. En lo del diseño fue igual de problemático. Al principio quería adquirir licencia de una pintura de Ted Nasmith. Pero en Harper Collins, que tiene los derechos de su obra, sólo me dieron permiso para distribución en Latinoamérica, entonces tuve que recurrir a pintores locales que no me dejaron conforme. Al final, y después de gastar innecesariamente, un diseñador me presentó un fotomontaje original. A esa altura no quería más guerra, así que lo elegí. Finalmente el diseño lo tuve que terminar yo, jajaja, y en la fábrica de discos la diseñadora gráfica le dio los últimos retoques. La conclusión que saqué es: difícil, muy difícil hacer un disco. Sobre todo si uno está solo y no se tienen los contactos adecuados.

– ¿Tenemos posibilidad de escuchar la obra en vivo?
– Me encantaría, pero por ahora sólo podría ofrecer un playback a lo Sábados Gigantes y eso sería medio fome. Me gustaría sacar un segundo disco y ahí ver si me es más fácil armar algo para presentar un concierto dignamente. Quizás eso coincida cuando ya haya egresado y tenga algo más de tiempo para dedicar a esto de la música. Quién lo diría.

Publicado en junio de 2004

Cruces al derecho

Ningún pasaje bíblico menciona la música escuchada por Cristo. No eran tiempos de álbumes, sellos discográficos y reproductores portátiles, pero si hoy viviera quizá asistiría a un concierto del rock más agresivo que pueda imaginar. Porque la música de común rotulada de satánica también tiene su lado amable. Nació a la par del auge del heavy impuesto por Iron Maiden, tiene sus propios íconos y pelea en calidad a los grandes grupos no cristianos.

Es el “white metal”. O metal blanco. Inspirados en el Mesías, los brasileños Seven Angels, en alusión a las siete plagas del Apocalipsis, editaron su primer disco, “The Second Floor”, y culminaron en Graneros un extenuante gira que los tuvo a bordo de un bus por Perú, Bolivia, Paraguay y Chile. Conversamos con Karim Serri, guitarrista, compositor de la mayoría de los temas contenidos en su debut musical y quien mejor domina el español. Aquí, las cruces no van invertidas.

– ¿Cuándo nace la banda?
– La banda empezó a fines del año 2000. Yo trabajaba en música, pero en otros grupos, Débora -su esposa y vocalista de la banda- también cantaba con otros grupos, y sentimos que había llegado el tiempo de hacer un trabajo juntos. Hicimos dos o tres temas para ver cómo era el sonido. Nos gustaron, comenzamos a buscar a los otros músicos. Primero el baterista Eliezer, después el baterista Ricardo y por último Rafael en teclados.

– ¿Por qué la necesidad de expresar su credo religioso en la música?
– Porque en general el ambiente del heavy metal y del rock es un ambiente pesado, con mucha droga, mucho alcohol y mucha violencia y creemos que necesitamos hablar de cosas más positivas. Nuestras letras no hablan directamente de Dios o de Jesús, sino de cosas positivas para nuestras vidas.

– ¿Sienten discriminación por parte del público por el hecho de declararse cristianos?
– Nosotros no tenemos problemas. Existe un prejuicio, pero no de todas las personas. La música cristiana está comenzando a entrar en el heavy metal y el rock & roll. Las personas están aceptando más, porque son bandas de calidad. La música no cambia en una banda cristiana o no cristiana. Sólo los temas son diferentes. Entonces ahora es un poco más fácil para las bandas cristianas, tocar o conseguir grabar con disqueras.

– Hay quienes no compran discos ni van a conciertos de bandas que hablan de Dios en sus letras.
– Muchas de esas personas no conocen la música. Solamente por ser cristianos no van a los conciertos y no compran los discos. Sería bueno que todos pudiesen escuchar antes de juzgar o de no querer ir a un concierto. Es importante que todos escuchen la música, que sea algo democrático. He visto muchas bandas cristianas que son mejores que las bandas no cristianas. Creo que es importante que las personas escuchen la música antes. Cada uno tiene libertad para escoger lo que quiere o no quiere hacer.

– ¿Qué influencias musicales reconocen?
– Cada uno tiene una influencia diferente, pero creo que como banda las influencias son más del thrash de los años ochenta como Metallica, Anthrax y bandas de heavy metal como Helloween, Iron Maiden, Manowar. Bandas más nuevas de power metal como Sonata Arctica, Stratovarius. Buscamos una mezcla de todo esto y es un poco diferente, porque es una mujer la que canta. Tenemos sólo un disco. Somos una banda nueva, pero creo que estamos creando una identidad y con el tiempo podremos hacer un sonido particular.

– El nombre del álbum, Second Floor o Segundo Piso en castellano, ¿tiene algún simbolismo?
– Sí. Las letras hablan de una persona que intenta mirar la vida desde arriba. Examinar lo que pasa en tu alrededor y escoger si quieres o no vivir la vida de esta manera. Second Floor es un simbolismo para decir que la gente puede escoger lo que quiere hacer.

– Ustedes han compartido escenario con personas que no expresan su credo en su música, como Helloween y Nightwish, ¿cómo ha sido esa experiencia?
– Creo que nosotros como cristianos debemos tocar en todos los lugares, porque todos precisamos mensajes positivos. Unos no quieren escuchar, pero todos necesitan. Es importante para nosotros expresar lo que creemos. Para tocar con esas bandas creo que fue un proceso. Nuestra disquera nos ayudó en un principio. Los shows con Nightwish y con Shaman fueron contactos de la disquera. Con Helloween nosotros hicimos el contacto. Con el tiempo ganamos un espacio y el respeto de las personas, entonces creo que de aquí para adelante la tendencia es que esto continúe. Nosotros respetamos todo lo que las personas creen. Si creen que deben hablar del Diablo, tienen derecho y son libres para eso. Tenemos que respetarlo. No concordamos, pero lo respetamos. Por infortunio, al inverso no es así. Ellos no respetan mucho lo que creemos.

– ¿Cómo evalúan su esta primera gira internacional?
– Fue una experiencia diferente, porque somos una banda pequeña, entonces fue muy difícil. Las personas no conocen todavía la música, tocamos en locales pequeños, nos ha dejado muy cansados. Hemos hecho todo el tour en bus, son distancias grandes. Como somos una banda pequeña, las personas no tienen plata para pagar avión y todo eso. Todos los conciertos fueron muy buenos, las personas aceptaron muy bien la música, vendimos muchos discos y muchas poleras. En ese aspecto fue muy positivo, pero tenemos que pensar mucho para hacer otra gira como esta. Estamos muy cansados. Ahora volvemos a Brasil en bus y son 48 horas. Es una experiencia que tuvimos que pasar para saber cómo funcionan las cosas.

– ¿Cómo describirían la escena sudamericana?
– Para nosotros en Brasil es difícil. Ahora que salimos vimos que la escena sudamericana es muy grande. Las bandas son muchas y muy buenas, pero desconocidas principalmente por la diferencia de lengua. En Brasil nadie acepta bandas que no canten en inglés. Todas las bandas sudamericanas que conocimos cantan en español. Para nosotros es diferente, no estamos acostumbrados. Y estas bandas no son conocidas en Brasil por el idioma. Cuando estamos en Brasil, la escena sudamericana prácticamente no existe. Ahora que estamos aquí sabemos que existen muchas bandas. Para que nuestra música pueda estar en Estados Unidos, Europa, Japón, Australia, es necesario cantar en inglés. Las bandas como Mago De Oz y Rata Blanca son muy conocidas en Latinoamérica, pero en Brasil no. Para los americanos y europeos es difícil de aceptar el heavy metal cantado en otro idioma que no sea el inglés. Tanto que las bandas de Alemania, Finlandia, Suecia, Japón, Australia, todas cantan en inglés. Creo que el heavy metal fue hecho para ser cantado en inglés. Me gusta mucho escuchar en español, pero es difícil conquistar mercados como Estados Unidos o Europa cantando en español o portugués.

– Débora, ¿alguna mujer influye en tu estilo vocal?
– No, influencia de mujer no. De hombre. De Helloween, Stratovarius. Pero me gustan muchas mujeres que están haciendo metal. Nightwish es muy bueno, pero el estilo que me gusta para mujer es el de Elisa, de Darkmoor. Me gusta la voz agresiva.

– Por favor, un saludo para nuestros lectores.
– Esperamos mucho regresar a Chile y que nuestra música pueda agradar a todas las personas que acceden al website. Esperamos volver en otra oportunidad con una organización un poco mejor y más grande y hacer conciertos un poco más estructurados.

Publicado en marzo de 2004

Jonathan Pérez, un batero patiperro

Detrás de los “tarros” de Sirenia y Trail Of Tears emerge un hombre claramente latino. Será mexicano, salvadoreño… no, ¡es chileno! Jonathan Pérez, nativo de Quintero, emigró a Noruega junto a su familia en 1982 y quizá sin ese episodio vital no pertenecería a la esfera europea del metal. Allá, su historia fue simple: de una banda de covers de los ochenta pasó a integrar Trail Of Tears y luego de la falla del batero oficial, ocupó la silla en la nueva banda de Morten Veland.

Ahora, trabaja en el nuevo álbum de Trail Of Tears, el sucesor de “A New Dimension Of Might”, e iniciará la gira promocional del segundo disco de Sirenia, “An Elixir For Existence”. En estricto rigor, el primero para el como baterista oficial. Ciudad Metal conversó en exclusiva con este chileno que triunfa en Europa junto a dos respetadas bandas de doom gothic metal. Atención, Jonathan promete visita. Aunque sólo sea para carretear.

– Cómo llegaste a Noruega, ¿motivos políticos o una aventura personal?
– Bueno, nosotros vivíamos en Quintero hasta 1982. Luego mi padre nos mandó a buscar a mí, mi madre y mis dos hermanos para Noruega.

– Cuáles fueron tus comienzos en el metal y como entraste a Trail Of Tears y Sirenia.
– Mi hermano fue el que me introdujo al metal. Yo tenía como siete u ocho años. A él le gustaban grupos como Iron Maiden, Guns n’ Roses, Ratt, Twisted Sister, TNT, Anthrax, W.A.S.P, DIO y yo como hermano chico quería ser como él y empecé a escuchar esa música. Luego empecé a tocar batería como a los nueve o 10 años en nuestro subterráneo. Mi padre tenía un grupo de cumbia y tenía una batería.

A los 13 años empecé en un grupo que tocaba canciones de Guns n’ Roses junto con Runar, guitarrista de Trail. Y en el mismo local en que ensayábamos tocaban Terje -guitarra-, Kjell -bajo- y Frank, teclados en Trail, en un grupo de canciones de Metallica. Después de unos meses hicimos un grupo que tocaba Sepultura y Pantera y ahí entró Ronny como vocalista. En 1996 se formó Trail Of Tears.

Con Sirenia ha sido diferente. Yo conocía a Morten del año 1999, cuando Trail hizo gira con Tristania, The Sins Of Thy Beloved y Siebenburgen. Y bueno, yo empecé en Sirenia en mayo del año pasado, en la gira de Trail y Sirenia. ¡El baterista y el violinista en Sirenia se vinieron a Noruega el cuarto día de la gira! Sirenia estaba sin baterista y todavía quedaban dos semanas de gira. Morten me preguntó si lo podría ayudar. Yo le dije que me diera un día para aprenderme “At Sixes And Sevens” y después del primer concierto en Viena, Morten me pregunta si quiero tocar fijo con Sirenia y bueno, esa es la historia de mí.

– ¿Has sufrido discriminación del público o de tus pares por tu origen sudamericano?
– Nunca me he sentido discriminado, ni por las bandas o el público. Menos mal.

– Morten Veland monopoliza las entrevistas referentes a Sirenia, ¿es perfeccionista, reservado, complicado, cómo lo definirías?
– Hasta este momento yo he trabajado con Morten solamente en giras. Él es muy reservado y callado. Pero, ¡¡¡es muy buena onda!!! También creo que es perfeccionista. Eso porque yo pienso que para hacer álbumes tan buenos como los que él ha hecho hay que ser perfeccionista.

– Trail Of Tears prepara su próximo disco, ¿puedes adelantarnos algo?
– Con Trail Of Tears estamos trabajando con canciones nuevas para nuestro nuevo CD que se empieza a grabar el 1 de marzo. Pienso que este disco va a ser mucho más heavy, más agresivo, brutal y oscuro.

– ¿Tienes planes de tocar en Chile con al menos una de tus bandas?
– ¿Tocar en Chile? Ese es el sueño más grande que tengo. Poder tocar en Santiago, en el Teatro Providencia. Bueno, he estado en Chile tres veces después que nos vinimos a Noruega y es bacán. Las mujeres más lindas. El copete también es bueno. Extraño algunas veces Chile, porque tengo mucha familia allá, en Quintero, Viña del Mar, Santiago y La Serena. A lo mejor voy a Chile ahora en diciembre.

– ¿Qué sabes de la escena metal en Chile?
– De grupos metaleros chilenos conozco a Criminal y los grupos que tocaron con Tristania cuando estuvieron en Chile el año 2002. Yo estuve en ese recital, porque estaba en Chile ese año. Mi ex novia, Vibeke Stene, (vocalista) de Tristania, me llamó a Quintero y me preguntó si quería ir a verla a Santiago y fui y estuvo bacán. Espero que la gente chilena compre nuestros discos de Sirenia y Trail Of Tears y pidan que alguien nos lleve a Chile para poder tocar allá. Y si no, nos vemos en diciembre cuando yo vaya a carretear.

Publicado en febrero de 2004

La mexicana que grabó con Ayreon

La historia parece de cuento. De miles de voces femeninas proveniente de todas partes del orbe, una mexicana fue la escogida para grabar en el último proyecto del guitarrista holandés Arjen Lucassen. El mismo para quien han colaborado reputadas figuras del metal como Rusell Allen de Symphony X y Floor Jansen de After Forever. Ahora, es el turno de Marcela Bovio, vocalista de Elfonía, una de las bandas más innovadoras de la escena latinoamericana.

No son nuevos, pero su nombre recién comienza a despertar interés. Abrieron para Haggard y Ataraxia cuando sólo tenían un año como grupo y serán los teloneros de The Gathering durante su paso por Monterrey y Ciudad de México. Su primer larga duración, interpretado completamente en español, es muy atmosférico sin abandonar la ejecución instrumental y Marcela logra intensos episodios vocales. Aquí, en exclusiva para Ciudad Metal.

– Cuéntanos sobre el nacimiento de Elfonia y qué proyectos los mantienen ocupados en este momento.
– Alejandro Millán, tecladista, y yo comenzamos con este proyecto por allá del año 2001. Comenzamos escribiendo canciones y preparando la página de Internet de la banda, a través de la cual nos empezamos a dar a conocer. En noviembre del año 2002 tuvimos nuestra primera presentación en vivo, junto a Haggard y Ataraxia. A raíz de este evento se integró a la banda el guitarrista Roberto Quintanilla, y empezamos a colaborar con Pablo González -bajo- y Javier Garagarza, en batería. Con esta alineación grabamos nuestro álbum debut. Durante el año pasado estuvimos tocando en vivo y promocionando el disco, el cual ha funcionado muy bien. Actualmente Alejandro, Roberto y yo estamos trabajando en nuevo material, así como en versiones nuevas de los temas del disco, que estaremos presentando en vivo en los conciertos que hará la banda holandesa The Gathering en México.

– ¿Cómo ha sido la distribución del disco?
– La recepción ha sido muy buena, hemos recibido muchos comentarios positivos. Actualmente el disco se distribuye en varios puntos de México, así como en Estados Unidos, Argentina, Alemania, Holanda y Japón. Queremos llevar nuestra música a la mayor cantidad de oídos posible, así que siempre estamos buscando nuevos puntos de distribución.

– Háblanos sobre cómo llegaste a grabar junto a Arjen Lucassen. ¿Es cierto que quedaste seleccionada entre mil vocalistas que enviaron demos y recibiste la buena noticia a través de un correo electrónico?
– ¡Sí! Todo comenzó porque un amigo mío me comentó que Arjen estaba buscando vocalistas para su nuevo disco, y me sugirió que le enviara material de Elfonía. Le envié el disco sin esperar que hubiera respuesta, ya que la convocatoria que había en su página parecía haberse terminado, pero unas semanas después recibí un email de Arjen diciéndome que le había gustado mucho mi voz, y que quería que probara grabando algunos de los tracks del nuevo disco. Me envió un par de mp3 sobre los cuales grabé la voz y se los envié de regreso. Después un sábado al medio día suena el teléfono, yo contesto a medio dormir y resulta ser Arjen para decirme que se había decidido por mí.

– ¿Cómo describirías tu experiencia en Holanda?, ¿qué fue exactamente lo que hiciste para el álbum?. Arjen hizo muy buenos comentarios sobre tu participación en The Human Equation. Te definió como una chica inteligente y creativa.
– Fue una experiencia genial. Arjen es una excelente persona y las canciones del nuevo disco son muy buenas. Tuve la oportunidad de contribuir creando varias de las melodías de las canciones y aportando ideas. Arjen siempre estaba abierto a sugerencias y el ambiente era muy relajado.

– ¿Crees que tu intervención en este proyecto traerá consecuencias positivas para Elfonía?
– Sin duda. Ya actualmente podemos percibir cómo nos está ayudando para difundir nuestra música. Pienso que también puede ayudar a que los ojos del mundo volteen hacia Latinoamérica y se den cuenta de que por acá tenemos muy buenas propuestas.

– ¿Qué opinas sobre la creciente participación de mujeres en bandas de metal?
– Me parece genial que a estas alturas los prejuicios que se tenían al respecto han sido prácticamente erradicados. En todas partes del mundo podemos encontrar ahora mujeres en toda clase de roles dentro de las bandas, no sólo vocalistas, que creo es lo más común.

– Cuéntanos sobre la escena metal en México. Es un enorme país, pero en Chile desconocemos qué hacen por allá.
– A decir verdad no estoy muy muy en contacto con lo que sucede en la escena metalera en mi país, pero sí te puedo decir que de lo poco que he escuchado he podido darme cuenta que hay una gran variedad de propuestas musicales, desde las bandas más extremas hasta lo gótico y etéreo. Cada vez se abren más espacios para la difusión de la música underground y eso también es muy bueno.

– Y por favor, un saludo para nuestros lectores.
– Un gran saludo para los lectores de Ciudad Metal, y una felicitación al sitio por su gran labor para promover la música underground. Mis mejores deseos para todos ustedes. Para mayor información sobre la banda visiten www.elfonia.com

Publicado en enero de 2004

El regreso de las muletas

Son por estos días el emblema del metal hecho en Rancagua. Cuatro tipos que cumplieron el sueño del pibe: firmar por un sello, ni más ni menos que por tres placas en tres años. Todo gracias a su demo debut, Hate Regressions, inspirado creativamente en la muerte paterna sufrida por Quincy Hevia, guitarrista, y Jorge Soto, vocalista.

Psicosis, formados en 1999 también por David Rodríguez en bajo y el baterista Sergio Restelli, prepara su regreso al estudio para registrar “The Cripple Machine That Moves The World”, mientras no abandona el circuito de tocatas en Rancagua y Santiago.

Así, el día anterior a su participación en el Cryptic Celebration III junto a Poema Arcanus, Atomic Noise Machine y Mar De Grises, y en la sala de ensayo testigo de las composiciones del primer disco de la banda, Ciudad Metal conversó con los metaleros rancagüinos.

– ¿Cómo llegó el demo a Octagon Music Group?
D: Lo que pasa es que un día por un amigo en Rancagua, me llaman por teléfono y me dicen que hay gente que tiene un sello, que está interesada en nosotros y que nos comuniquemos. Entonces llamamos por teléfono, concertamos una reunión a la fui yo. Ahí hablé con los compadres, vi más o menos en que consistía la cuestión y le comenté a la banda. Después con Quincy fuimos como a tres reuniones con Jorge, uno de los dueños del sello, y ahí empezamos a concretar todo. Son tres discos en tres años.

– ¿Cuántas canciones tendrá el primer disco?
Q: Nueve u 11. Está por verse.

– ¿Incluirán canciones del “Hate Regressions”?
D: Todavía no sabemos. Está por verse.

– Su próximo disco se titula algo así como la mutilada máquina que mueve al mundo, ¿por qué esa obsesión por las muletas y la gente cercenada?
J: El disco se llama La Lisiada Máquina Que Mueve Al Mundo. Tiene relación con lo que fue el Hate Regression, es como una segunda parte. Se prolonga un poco, pero hay unas variantes. La variante es que el hombre inválido que aparecía al principio desaparece y aparece el hombre con poder. En un trabajo, un gobierno fascista, en lo que fuera. Y esos suministros de sueros que tienes tú, que tiene cualquiera, en la típica frase, la pasarela desahuciada. Habla del lisiamiento del alma.

– El arte de la tapa nuevamente está en manos de Jorge, ¿nos puedes adelantar algo sobre el concepto?
J: Se puede decir que es una sátira burda y cruel al romance. Por ejemplo, hay un afiche de lo que El Viento Se Llevó, donde aparece Clark Gable, pero aquí aparece en el modernismo. Con prótesis, con el hocico podrido, besándose, y cada quien está conectado a un suero. Y abajo hay dos manos que simbolizan la esperanza y en el centro del mundo hay una especie de órgano sexual imaginario, que es la vergüenza, y abajo un suero con dos manos y una muleta.

– Hablemos sobre metal chileno, ¿qué bandas nacionales les gustan?
D: A mí personalmente me gustan Norphelida y Mar De Grises. Y Poema también.

Q: A mí personalmente no me gusta casi ningún grupo chileno. De hecho, yo escucho metal, pero no todo. Me gusta caleta de metal, obvio, y me gusta también el rock progresivo, el jazz. Soy más pegado con eso, con los guitarristas solistas. Pero así bandas chilenas, son muy pocas las que me gustan. Me gusta Psicosis. Pero, a ver, bandas chilenas, para mi gusto los mejores son Criminal.

S: En realidad me gustan bandas que ya han desaparecido. Por ejemplo, me gusta Undercroft. Slavery, una de las bandas que más sobresale dentro del ambiente thrash metalero y algo más o menos similar a lo que nosotros podríamos hacer.

J: Ninguna. Internacionales Forbbiden, Nevermore, Slayer, Megadeth, Carcass, Voivoid, At The Gates.

– ¿Por qué creen que en Rancagua no cuaja una escena metalera?
D: Es que yo no sé lo que pasa por la mente de los huevones. Aquí hay híper poca gente que se la juega realmente por hacer algo y los huevones que hacen eso, me incluyo, nos sacamos la cresta haciendo tocatas y los compadres no apoyan. Y les traemos eventos de primer nivel, con excelente back line, excelentes bandas. Bandas que han teloneado en grandes conciertos, tienen discos.

S: Influyen mucho también las fechas. Las fechas son claves. Hacerlo un día domingo igual es complicado. Hay gente que a lo mejor le gustaría ir a ver a Psicosis o las otras bandas que vienen, pero no pueden ir porque tienen que viajar.

Q: O trabajan toda la semana y el domingo lo tienen para estar con la familia.

D: Si resulta vamos a ver si seguimos haciendo eventos en Rancagua. La verdad, te digo una cosa súper importante, acá en Rancagua yo conozco muy poca gente que se ha comprado el disco. La gente que ha comprado el disco que es gente de afuera. Ahora también lo vamos a tener bajo la distribución de Corvus y Metal From Chile, así que ahí también se puede obtener. Pero los compadres se lo piratean, saben que cuesta esfuerzo.

– Por favor, envíen un mensaje a todos los habitantes de Ciudad Metal.
D: La raja por el apoyo, la entrevista. Excelente. Qué les vaya mortal Y ahí yo también voy a estar apoyando en los reviews.

Publicado en noviembre de 2003

Las novedades de las reinas del black

Definitivamente el black nunca lució tan seductor. Astarte, el trío de vampiresas griegas que mostró que las chicas pueden pintarse el rostro y cantar brutalmente, regresa a los estudios con una nueva formación. De la primera alineación sólo permanece Tristessa, otrora bajo y guitarra acústica y ahora también voz, acompañada por Hybris en guitarra y Khatarsis en sintetizadores. El terremoto sacó de la cancha en Kinthia, voz y guitarra y Nemesis, en guitarra.

Las ex figuras de Black Lotus, bajo etiqueta Avantgarde Music, trabajan en su nuevo disco de estudio, Sirens, inspirado en las deslumbrantes figuras mitológicas. El álbum será grabado en Grecia y Alemania y contará con el trabajo gráfico de Graal, conocido por sus colaboraciones para Behemoth, Vader y Rotting Christ. Sirens estaría a la venta en septiembre u octubre.

Tristessa, Kinthia y Nemesis, más Psycholaughter como baterista de sesión, formaron la banda en 1997. En mayo de ese mismo año grabaron su primer demo oficial, “Dancing In the Dark Lakes Of Evil”. La música era una combinación de agresivo black metal y nostálgicas melodías. Inmediatamente después, la banda firmó por el sello griego Black Lotus.

A fines de 1997 las chicas entraron al estudio para grabar su primer disco, “Doomed Dark Years”. La música era rápida y agresiva, ahora más madura y envuelta en sonidos poderosos y místicos, orquestados por la siempre caótica voz de Kinthia. Después de dos años de trabajo intenso, la banda ganó el reconocimiento y el respeto de la mayoría de los fanáticos de los países europeos. Y, tan importante como aquello, probó que las mujeres pueden tocar black metal tan agresivamente como los hombres. En “Rise From Within”, su segundo disco, la música se volvió más compleja y atmosférica, pero al mismo tiempo violenta y agresiva. En el año 2002 apareció “Quod Superius Sicut Inferius”, el último álbum con la alineación original.

Tristessa conversó en exclusiva con Ciudad Metal. Aquí, la entrevista completa.

– ¿Eres la líder de Astarte?
– Hasta el día de hoy toda la música es compuesta en partes equivalentes por las tres, entonces todas tenemos la misma posición en los asuntos musicales. Aparte de esto, llevo todas las comunicaciones, negociaciones, promoción y publicidad. Las letras están completamente escritas por mí. Siempre dentro de una banda existe una persona que hace las cosas prácticas. Y en este caso yo soy esa persona.

– ¿Quién o qué provee la inspiración para las letras?
– Primero que todo, tengo mi propia forma de escribir letras. Tengo un estilo alegórico que necesita mucha atención para captar los mensajes. Los significados detrás de mis letras son muy abiertos y cada uno puede interpretarlos de acuerdo a sus creencias. Me inspiro en todo lo que me rodea. Cada cosa que puede afectarme, es una inspiración. También me inspiro en películas, experiencias personales, libros y cualquier cosa que pase a mi alrededor.

– En Chile, conocemos a Rotting Christ como el emblema del metal griego. Pero, ¿cómo es la actual escena metalera?
– Aquí hay mucha bandas conocidas y desconocidas. Tenemos una escena metalera muy activa. Algunas bandas muy conocidas son Septic Flesh, Necromantia, Thou Art Lord, Horrified … y muchas otras grandes bandas que han establecido una buena historia en el metal mundial. Por otra parte está la escena underground, que es la más activa de todas. Muchas de las bandas que serán el futuro del metal griego nacen ahí, como Black At Heart, Ravencult, Unholy Archangel, Via Serpentis, Crossover…

– ¿Cómo funciona la promoción y distribución nacional e internacional?
– Nuestro CD está disponible en cualquier país. Desde 1998 la promoción y la distribución son satisfactorias. Black Lotus no hizo ni siquiera un poster. Con cero publicidad de Black Lotus ganamos una muy buena posición en la escena metalera. Por supuesto, personalmente he hecho una promoción de Astarte y he ganado un enorme círculo alrededor nuestro. He mantenido todos los contactos activos durante estos años y cada día creo nuevos. Esto necesita de trabajo duro, nada viene tan fácilmente.

– ¿Cuáles son sus influencias musicales?
– Las influencias provienen de muchas partes. Nos gustan las bandas de los ochenta, como Iron Maiden y Metal Church…el thrash y el death.

– De las actuales, ¿cuáles son tus bandas favoritas?
– Hoy día estoy más atraída por bandas como Limbonic Art, Abruptum, Aeternus.. por supuesto me gustan otras bandas como Exploited, Suicidal Tendencies, Slayer…

– ¿Cómo es trabajar sólo entre mujeres?
– ¡Muy peligroso! ¡¡Heheheh!!

– ¿Cómo ves a las mujeres en el metal?. En el caso de ustedes, en el metal extremo.
– No es un asunto de sexos. En los últimos años existe una nueva actitud entre los sellos y las bandas. Hoy día, los sellos toman bandas que ya tienen un buen nombre en la escena. Esto no ayuda a las nuevas bandas a presentar su trabajo y continuar adelante. Esta actitud es muy común en Grecia. En los últimos 10 años hemos tenido sólo tres bandas populares. Nadie más ha ganado esa posición. A todas las otras bandas no se les han dado las oportunidades que merecen. Entonces, esa es la razón por la cual personalmente mantendré una actitud underground.

– Y, por favor, un saludo para Ciudad Metal.
– Quiero saludar a Ciudad Metal y enviar todos mis mejores deseos a nuestros fans y todos quienes apoyan a nuestra banda.