Jonathan Pérez, un batero patiperro

Detrás de los “tarros” de Sirenia y Trail Of Tears emerge un hombre claramente latino. Será mexicano, salvadoreño… no, ¡es chileno! Jonathan Pérez, nativo de Quintero, emigró a Noruega junto a su familia en 1982 y quizá sin ese episodio vital no pertenecería a la esfera europea del metal. Allá, su historia fue simple: de una banda de covers de los ochenta pasó a integrar Trail Of Tears y luego de la falla del batero oficial, ocupó la silla en la nueva banda de Morten Veland.

Ahora, trabaja en el nuevo álbum de Trail Of Tears, el sucesor de “A New Dimension Of Might”, e iniciará la gira promocional del segundo disco de Sirenia, “An Elixir For Existence”. En estricto rigor, el primero para el como baterista oficial. Ciudad Metal conversó en exclusiva con este chileno que triunfa en Europa junto a dos respetadas bandas de doom gothic metal. Atención, Jonathan promete visita. Aunque sólo sea para carretear.

– Cómo llegaste a Noruega, ¿motivos políticos o una aventura personal?
– Bueno, nosotros vivíamos en Quintero hasta 1982. Luego mi padre nos mandó a buscar a mí, mi madre y mis dos hermanos para Noruega.

– Cuáles fueron tus comienzos en el metal y como entraste a Trail Of Tears y Sirenia.
– Mi hermano fue el que me introdujo al metal. Yo tenía como siete u ocho años. A él le gustaban grupos como Iron Maiden, Guns n’ Roses, Ratt, Twisted Sister, TNT, Anthrax, W.A.S.P, DIO y yo como hermano chico quería ser como él y empecé a escuchar esa música. Luego empecé a tocar batería como a los nueve o 10 años en nuestro subterráneo. Mi padre tenía un grupo de cumbia y tenía una batería.

A los 13 años empecé en un grupo que tocaba canciones de Guns n’ Roses junto con Runar, guitarrista de Trail. Y en el mismo local en que ensayábamos tocaban Terje -guitarra-, Kjell -bajo- y Frank, teclados en Trail, en un grupo de canciones de Metallica. Después de unos meses hicimos un grupo que tocaba Sepultura y Pantera y ahí entró Ronny como vocalista. En 1996 se formó Trail Of Tears.

Con Sirenia ha sido diferente. Yo conocía a Morten del año 1999, cuando Trail hizo gira con Tristania, The Sins Of Thy Beloved y Siebenburgen. Y bueno, yo empecé en Sirenia en mayo del año pasado, en la gira de Trail y Sirenia. ¡El baterista y el violinista en Sirenia se vinieron a Noruega el cuarto día de la gira! Sirenia estaba sin baterista y todavía quedaban dos semanas de gira. Morten me preguntó si lo podría ayudar. Yo le dije que me diera un día para aprenderme “At Sixes And Sevens” y después del primer concierto en Viena, Morten me pregunta si quiero tocar fijo con Sirenia y bueno, esa es la historia de mí.

– ¿Has sufrido discriminación del público o de tus pares por tu origen sudamericano?
– Nunca me he sentido discriminado, ni por las bandas o el público. Menos mal.

– Morten Veland monopoliza las entrevistas referentes a Sirenia, ¿es perfeccionista, reservado, complicado, cómo lo definirías?
– Hasta este momento yo he trabajado con Morten solamente en giras. Él es muy reservado y callado. Pero, ¡¡¡es muy buena onda!!! También creo que es perfeccionista. Eso porque yo pienso que para hacer álbumes tan buenos como los que él ha hecho hay que ser perfeccionista.

– Trail Of Tears prepara su próximo disco, ¿puedes adelantarnos algo?
– Con Trail Of Tears estamos trabajando con canciones nuevas para nuestro nuevo CD que se empieza a grabar el 1 de marzo. Pienso que este disco va a ser mucho más heavy, más agresivo, brutal y oscuro.

– ¿Tienes planes de tocar en Chile con al menos una de tus bandas?
– ¿Tocar en Chile? Ese es el sueño más grande que tengo. Poder tocar en Santiago, en el Teatro Providencia. Bueno, he estado en Chile tres veces después que nos vinimos a Noruega y es bacán. Las mujeres más lindas. El copete también es bueno. Extraño algunas veces Chile, porque tengo mucha familia allá, en Quintero, Viña del Mar, Santiago y La Serena. A lo mejor voy a Chile ahora en diciembre.

– ¿Qué sabes de la escena metal en Chile?
– De grupos metaleros chilenos conozco a Criminal y los grupos que tocaron con Tristania cuando estuvieron en Chile el año 2002. Yo estuve en ese recital, porque estaba en Chile ese año. Mi ex novia, Vibeke Stene, (vocalista) de Tristania, me llamó a Quintero y me preguntó si quería ir a verla a Santiago y fui y estuvo bacán. Espero que la gente chilena compre nuestros discos de Sirenia y Trail Of Tears y pidan que alguien nos lleve a Chile para poder tocar allá. Y si no, nos vemos en diciembre cuando yo vaya a carretear.

Publicado en febrero de 2004

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